miércoles, agosto 23, 2017

La revolución rusa y el no pago de la deuda externa



La usura está en el origen del capital, forma parte de su “acumulación originaria”. La evolución del sistema capitalista, y su transformación en imperialismo, ha incorporado a la usura, al capital puesto a interés, como una de las formas de apropiación de la plusvalía. Pero, además, al expandir a todo el globo los préstamos a los Estados ha sumado la explotación de naciones enteras, por esta vía, al ciclo de acumulación del capital, y a su forma más concentrada, el capital financiero. En los países centrales, una parte de los recursos que recibe la clase capitalista se origina, en forma parasitaria, de la renta de los bonos de la deuda pública. En los países atrasados, la deuda pública (con un mayoritario predominio del capital financiero internacional, aunque también participa la propia burguesía nacional) es una fuente de confiscación de los recursos nacionales. Esta deuda y sus intereses, impuesta por gobiernos y banqueros imperialistas en condiciones leoninas, ahoga la economía de los países atrasados.
Es lo que sucedía en la Rusia zarista, sumergida en la carnicería de la primera guerra mundial. Según Trotsky (Historia de la Revolución Rusa): “En 1915 la guerra le costó a Rusia diez mil millones de rublos; en 1916 otro tanto; en la primera mitad de 1917, diez mil quinientos millones. A principios de 1918, la Deuda pública había de ascender a sesenta mil millones, representando casi tanto, por consiguiente, como toda la riqueza nacional, que se calculaba en unos setenta mil millones”. Es decir, casi el 90% del PBI.
Los gastos bélicos acrecentaron el déficit de las finanzas públicas del régimen zarista y lo llevaron a contratar empréstitos con bancos de los países imperialistas: Francia, Gran Bretaña, Bélgica y, en menor medida, Alemania. Esta subordinación financiera, formaba parte del alineamiento del Imperio Ruso junto a los aliados (Francia, Gran Bretaña, etc.) en la contienda.
El estallido de la revolución y la caída del zar en febrero 1917 crearon la ilusión en las masas rusas que estaba próximo el fin de la guerra. Pero… nuevamente Trotsky, ilustra: “El Comité ejecutivo central (de los soviets dirigidos por mencheviques y social revolucionarios conciliadores con el gobierno provisional) redactó un proyecto de proclama abogando por un empréstito de guerra con el pomposo nombre de "Empréstito de la Libertad"; el gobierno, por su parte, llegaba a la fácil conclusión de que sin un nuevo y grandioso empréstito exterior, no sólo no podría pagar los pedidos hechos al extranjero, sino que no podría siquiera cumplir las obligaciones interiores. El déficit de la balanza comercial crecía constantemente. Era evidente que los aliados se disponían a abandonar al rublo a su propia suerte. El mismo día en que la proclama sobre el "Empréstito de la Libertad" llenaba la primera página de las Izvestia de los Soviets, el Mensajero del Gobierno dio cuenta de la catastrófica baja del rublo. La prensa de estampar billetes no daba ya abasto a la inflación”.
Con el nuevo gobierno provisional, Rusia no se retiraba de la guerra y seguía endeudándose y hundiendo las finanzas del país.

El antecedente de 1905

En 1905 estalló la primera revolución rusa, impulsada por la derrota del zarismo en su guerra con Japón. El déficit fiscal del gobierno zarista lo impulsaba a endeudarse. El soviet de San Petersburgo, cuyo presidente era Trotsky, emitió un “Manifiesto Financiero” el 2 de diciembre denunciando ese endeudamiento. Trotsky, en Mi Vida, su autobiografía, considera que el Manifiesto fue la gota que rebalsó el vaso. El 3 de diciembre, el soviet en pleno fue detenido: “A mí me detuvieron al día siguiente de haberse publicado el llamado ‘Manifiesto Financiero’, en él proclamábamos que la bancarrota de la Hacienda zarista era inevitable, y declarábamos categóricamente que el pueblo victorioso no reconocería las deudas contraídas por los Romanov. ‘La autocracia no ha tenido jamás la confianza del pueblo, ni ha recibido de éste mandato alguno’, decía en aquella declaración el Soviet de los Diputados Obreros. ‘Decretamos, por tanto, que no hemos de consentir que sean saldadas las deudas nacidas de todos esos empréstitos emitidos por el gobierno zarista, en abierta guerra contra el pueblo’. A los pocos meses la Bolsa francesa contestaba a nuestro Manifiesto abriendo al Zar un nuevo empréstito de 3250 millones de francos. La prensa reaccionaria y la liberal se burlaban de aquella amenaza fanfarrona que los Soviets dirigían a la Hacienda zarista y a los banqueros europeos”.
El derrumbe militar del zarismo en 1917 vino, nuevamente, acompañado por la bancarrota financiera del régimen. Volvió a plantearse con fuerza acabar con el militarismo, la guerra y la deuda pública. Pero esta vez, la revolución lo efectivizaría realmente.

Terminar con la deuda y nacionalizar los bancos

El primer acto del gobierno soviético dirigido por los bolcheviques que asume con la revolución de octubre es el de anunciar el fin de la guerra.
Pero Rusia debía enfrentar una catástrofe económica. Se planteó, entonces una medida democrática y de transición, el desconocimiento de la deuda pública contraída por el zarismo. El 10 de enero de 1918, el gobierno suspendió el pago de la deuda externa: bloqueó el pago de los intereses y las amortizaciones de los bonos y la remisión de beneficios de las empresas extranjeras a sus casas matrices. En tiempo record el gobierno soviético realizó una investigación y el 21 de febrero, el Soviet Supremo decretó: “Todos los préstamos estatales contraídos por los gobiernos de los terratenientes y de la burguesía rusa… son declarados en este acto nulos a partir de diciembre de 1917. Los cupones de estos préstamos correspondientes a diciembre no serán pagados… Los préstamos externos sin excepción son anulados incondicionalmente”.
El decreto expropiaba al gran capital financiero que había esquilmado a la nación y al pueblo trabajador de Rusia. No anulaba los derechos de los pequeños ahorristas: “Los ciudadanos de escasos recursos que posean títulos de deuda estatal anulados correspondientes a la deuda interna, en cantidades no superiores a 10.000 rublos (valor nominal), recibirán a cambio certificados denominados del nuevo préstamo de la República Socialista… por una suma que no exceda de los 10.000 rublos”.

Revolución y finanzas

Este decreto fue acompañado por otro que planteaba la expropiación de la banca, sin pago de indemnización. Desconocer la deuda llevaba directamente al manejo estatal de la banca. Ya que si la banca la manejan los capitalistas sabotearán las medidas que emprenda el gobierno revolucionario. En esto la revolución rusa aprendió de la experiencia de la Comuna de París de 1871. Habiendo tomado el poder la clase obrera, no se atrevió (no comprendió la importancia) a allanar los bancos y usar los fondos para el desarrollo de un plan de gobierno. Marx, en su época, señalo fuertemente esta limitación del proletariado revolucionario francés. Los bolcheviques rusos habían asimilado la lección.

Unidad imperialista contrarrevolucionaria

El revolucionario Víctor Serge (“El año I de la revolución rusa”) señala que la anulación de la deuda pública “era un golpe directo contra la alta banca internacional y los imperialismos aliados”. Con el retiro de Rusia de la guerra mundial y la anulación de la deuda externa, el Gobierno Soviético consumaba “su ruptura definitiva con los aliados” (ídem).
El desconocimiento de la deuda usuraria replanteó la solidaridad de clase entre imperialismos -enfrentados a muerte en la guerra- contra la revolución rusa. Serge relata que el embajador de Inglaterra, declaraba el 18 de diciembre “¡en tono conciliador!” que su gobierno aguardaría a que “se constituyera en Rusia un gobierno estable, reconocido por el pueblo”. Los aliados alentaban que Rusia siguiera en la guerra mundial, acorde los compromisos contraídos por el anterior régimen. Pero cuando los Soviets proclamaron el no pago de la deuda, el alto mando militar alemán y los aliados promovieron una nota común dirigida al gobierno de los Comisarios del Pueblo, planteando: “los embajadores y los ministros plenipotenciarios aliados y neutrales acreditados en Petrogrado ponen en conocimiento de la Comisaría de Asuntos Exteriores que consideran que todos los decretos del gobierno obrero y campesino acerca de la anulación de los empréstitos del Estado, las confiscaciones de bienes, etc., como inexistentes en cuando pueden afectar a los intereses de los extranjeros”.
La importancia del no pago de la deuda –que fue reclamada durante largas décadas por el imperialismo mundial- resultó esencial. Las reservas de oro rusas, depositadas en Kazán, cayeron en manos de la contrarrevolución a comienzos de la guerra civil. Proveyeron a los ejércitos blancos contrarrevolucionarios de una base financiera durante mucho tiempo. La reserva ascendía a 657 millones de rublos oro (6.500 millones según el curso de entonces) más 100 millones de “diversos valores, depósitos de oro y de platino”. El almirante Kolchak, uno de los líderes contrarrevolucionarios dispuso de la reserva de oro robada al gobierno soviético. El oro ruso pagó el armamento de los blancos y la intervención imperialista en la guerra civil contra los soviets.
El principio del no pago de la deuda pública fue incorporado a la ‘Declaración de los Derechos del Pueblo Trabajador y Explotado’ adoptada por el Tercer Congreso de los Soviets en enero de 1918 e incluida luego como preámbulo a la primera Constitución Soviética:
“El Tercer Congreso de los Soviets de Rusia considera al decreto relativo a la anulación de los préstamos negociados por los gobiernos del zar, de los propietarios y de la burguesía como el primer golpe dado al capitalismo financiero internacional, y expresa la esperanza de que el Poder de los Soviets avanzará resueltamente en este camino hasta la victoria completa de la revolución obrera internacional contra el yugo del capital”.

Rafael Santos

El terrorismo y las manifestaciones racistas



Los hechos terroristas recientes en Barcelona y otras partes de Europa y las manifestaciones racistas y neonazis en #EEUU en la Mesa Redonda.

Yemen: entre bombas, anhelos de paz y crisis humanitaria



El conflicto yemení continúa atravesando todas las esferas de la vida política y civil de su población, mientras la crisis humanitaria y de infraestructura crece día a día surgen esperanzas con una posible solución pacífica.

Yemen vive un conflicto social y militar desde el 2014, pero fue un año después cuando entró en escena Arabia Saudí magnificando los hechos y consecuencias de manera constante. Desde marzo de 2015, se formó una coalición militar liderada desde Riad y con el apoyo estadounidense, con el objetivo de poner fin a los hutíes.
Comenzada la guerra civil los rebeldes hutíes, pertenecientes a la rama chií del islam, irrumpieron en la escena política generando una dualidad de poder en el país.
Los hutíes armaron una alianza política y militar junto con el ex presidente Alí Abdalá Saleh, dando como resultado la toma de Saná en septiembre del 2014, capital del país, convirtiéndose en la sede de su gobierno. En contraposición, el actual presidente, Abd Rabbo Mansur Hadi, trasladó la capital y sede de su gobierno hacia la ciudad de Adén, logrando apoyo y legitimación por parte de organismos internacionales y, especialmente, desde los gobiernos de Washington y Riad.
Finalmente, en marzo del 2015 se formó una coalición militar liderada por la casa Saud, dinastía gobernante en Arabia Saudí, que comenzaría con los ataques hacia los chiítas en Yemen que perdura hasta el día de hoy. El presidente Hadi y otros aliados políticos, desde ese momento obtuvieron asilo político en el reino saudí donde el gobierno es sunnita, rama del islam opositora al chií.

Crisis humanitaria

Los bombardeos aéreos son la característica principal de los ataques desde la coalición, y las constantes respuestas de lo hutíes se basan en lanzamientos de misiles en zonas fronterizas donde se lucha por el control. Los intentos de paz nunca fueron suficientes y solo hicieron que se intensifiquen los ataques militares desde ambas partes.
Luego de más de dos años de duros conflictos armados, los impactos en la sociedad están a la vista de todo el mundo. Yemen es un país con más de 27 millones de habitantes y, según la ONU, más del 70% de la población se encuentra necesitada de ayuda humanitaria. Sumado a esa necesidad, este año apareció una epidemia de cólera que, según la Organización Mundial de la Salud, afecta a medio millón de habitantes yemeníes. Las muertes por esta razón ya alcanzaron las dos mil personas.
Tal crisis puede explicarse por la pérdida de infraestructura casi total que vive Yemen, a causa de la guerra. Tras varios años de conflicto, el país más pobre de la península arábiga ha perdido toda infraestructura posible, ya sea en la salud, los servicios básicos, las rutas, los aeropuertos y puertos, médicos y empleados públicos que no cobran sus salarios hace meses, entre otras cosas. De esta manera, la falta de saneamiento en el agua es la principal causa de la epidemia de cólera que atraviesa la población yemení actualmente. A la vez, sin rutas ni puertos se hace casi imposible el acceso a la medicación requerida como también la posibilidad de comercializar con el fin de lograr ingresos económicos que mejoren la situación del país.
La crisis humanitaria, de infraestructura, hambrunas y epidemias son moneda corriente en el paisaje yemení desde comenzados los conflictos armados.

¿Soluciones a futuro?

En junio de este año, el Rey de Arabia Saudí, Salmán, nombró un nuevo heredero del trono. De esta manera, destituyó al príncipe Muhammed Bin Nayef nombrando a su hijo, Muhammed bin Salmán, en ese cargo. El nuevo heredero también es jefe de la Corte Real y presidente del Consejo en asuntos económicos del país, logrando cada vez mayor concentración del poder. La designación del joven heredero continúa mostrando el nuevo rumbo en la dinastía gobernante del reino.
En los últimos días se conoció que el joven heredero saudí reveló sus intenciones de abandonar el conflicto armado en el país vecino. La información proviene de un mail con dos funcionarios estadounidenses, Martin Indyk y Stephen Hadley, que se divulgó en distintos medios de comunicación de la región de Oriente Medio.
Podemos pensar que sea una genuina posibilidad si consideramos el fracaso militar del reino saudí en Yemen. Pasado más de dos años de conflicto nada ha cambiado para bien en el plano geopolítico de Yemen, la gran embestida saudí no logró las modificaciones sustanciales que esperaban ya que los hutíes continúan controlando territorio y sigue existiendo la presencia de dos gobiernos opositores política y militarmente. A la par, como ya se mencionó, la terrible crisis humanitaria azota al país día tras día.
Por otro lado, tendrá que considerarse la postura que pueda tomar Irán como aliado de los hutíes, en caso de pretender una paz acordada. Recordemos que Irán es gobernado por un clero chiíta desde la Revolución Islámica de 1979, lo cual explica el apoyo político hacia los hutíes. En caso de abrirse un proceso de paz, habrá que esperar para ver cómo se resuelve la situación política y social del país, ya que nada parece estar claro en Yemen. La coexistencia de dos gobiernos no deja ver una fácil solución a la situación política del país, por más que se pretenda un proceso pacifico los daños que sufre Yemen no se podrán enmendar únicamente con la paz. El futuro parece lejano ante esta situación.
La guerra ya dejó un saldo de más de 10 mil fallecidos y 40 mil heridos. Sumado a esto se estima que el número de los desplazados ya alcanzó la cifra de 2 millones, mientras la crisis de infraestructura abarca todas las regiones del país.

Guido Luppino
guidolup@gmail.com

La partitura perdida de Trotsky



Una introducción a “Los primeros 5 años de la Internacional Comunista”, una obra casi desconocida del revolucionario ruso.

Cada tanto aparece en los diarios que se encontró en algún oscuro baúl o en una biblioteca, un manuscrito de una novela póstuma de un escritor o una partitura de una sinfonía de algún compositor que se creían perdidas o que se desconocían. A veces pasa que incluso esas piezas perdidas y encontradas cambian algo de la percepción que se tenía de sus autores y se descubren en ellas verdaderas joyas. Algo así me pasó cuando, hace algunos años, me llevé para leer en unas vacaciones de verano una versión en inglés en dos tomos de “Los primeros 5 años de la Internacional Comunista” de León Trotsky, con el objetivo de publicarla luego en castellano, como volumen 9 de la colección Obras Escogidas de Ediciones IPS en octubre de 2016.

Armonía

Obviamente, Trotsky pertenecía al mundo de los escritores y no tenía la capacidad de componer música. Sin embargo, no era una persona cuya actividad principal se acotaba a lo literario y que dejaba que sus escritos actuaran por sí solos. En este caso me parece que el revolucionario ruso se podría comparar con un sinfonista, alguien que compone en papel para grandes ensambles musicales, que al mismo tiempo tiene la capacidad y la oportunidad de dirigirlos. La orquesta en cuestión fue la Internacional Comunista en sus años leninistas, los cinco primeros de su existencia, de 1919 a 1923. En ese período la III Internacional fue el partido mundial de la revolución obrera y socialista, fundado a partir del triunfo de la Revolución Rusa.
El libro contiene una recopilación hecha por el propio Trotsky de documentos, tesis, cartas y discursos escritos o pronunciados por él mismo relacionados con su actividad como el principal dirigente de la Internacional Comunista junto con Lenin. Esta obra fue publicada en ruso en junio de 1924, poco después de la muerte de Lenin a modo de balance de lo hecho hasta ese momento, y a pocos meses de comenzada la lucha de su autor y de la Oposición bolchevique de Izquierda contra la burocracia de Stalin. Podríamos decir que la gran orquesta comunista estaba cambiando de director, por uno que tenía un nulo oído para la música revolucionaria…
Hagamos una historia de los encuentros y luego desencuentros de este libro. Fue publicado por la editorial del Estado soviético pero, como al cabo de apenas tres años Trotsky sería finalmente expulsado del Partido Bolchevique y pasado a considerar un “enemigo del pueblo”, fue retirado de circulación. Es la continuidad de los combates contra la burocracia que venía dando junto al propio Lenin (durante el período final de su vida, en el caso de este último) y que pega un salto con la responsabilidad de la camarilla de Stalin en la derrota de la revolución alemana de 1923 y el balance posterior de esta. Trotsky veía que lo que la burocracia estalinista estaba produciendo en la IC era, cada vez más, una revisión completa y, en los hechos, un repudio a la tradición leninista previa. Ante semejante cambio de “música” el revolucionario ruso trataba, como en las sinfonías, de recapitular los temas principales, es decir, recopilar y transmitir objetivamente cuál había sido el bagaje de la III Internacional hasta ese entonces.
En nuestra lengua solo se publicó en forma de libro una cuarta parte de la obra original (Editorial Antídoto de Buenos Aires, en 1976) y luego varios artículos restantes se encontraban dispersos por aquí y allá, a veces en sitios de internet poco conocidos y con traducciones cuya calidad no era óptima. Por último, una parte considerable nunca había visto la luz en castellano.

Contrapunto

Sus páginas recorren todos los problemas de la política obrera durante la ola de revoluciones que sacudió el mundo entre el final de la Primera Guerra Mundial y mediados de la década de 1920. Vamos a puntear algunos temas.
Cómo construir partidos comunistas en los países avanzados de Occidente y las presiones conservadoras de sus viejas tradiciones, la relación entre estos partidos, los sindicatos, los consejos de trabajadores que imitaban el modelo de los soviets rusos, los soldados, los campesinos. Aquí se puede ver un marxismo nada “ruso”: es imposible y ridículo pretender que todas las revoluciones van a ser un calco de la rusa. Sin embargo, sus lecciones pasan por tratar de sacar conclusiones de la mecánica de clases y de la necesidad de la estrategia insurreccional. Se trata de “occidentalizar” al bolchevismo, traducirlo a condiciones muy distintas, donde hay un lastre de viejas tradiciones, instituciones e ideologías conservadoras en el movimiento obrero y de masas; un problema que hoy, luego de un siglo, ya no se verifica solo en los países desarrollados sino también en gran medida en lugares como América Latina. En el lapso entre el tercer y las postrimerías del cuarto congreso de la IC se desarrollan dos categorías claves para esto, como son la táctica del “frente único” y el concepto de Programa de Transición. La actualidad de ambos en los conflictos actuales brinda vigencia a escritos incluidos en este libro que los fundamentan.
El marxismo es un método para una política científica que se puede desprender de cómo se relacionan entre sí los hechos económicos, las relaciones entre los Estados nacionales y la lucha de clases. A su vez, este entramadoinfluye sobre los cambios o la inercia en la conciencia de los trabajadores, y a partir de allí se puede pensar cómo llegar a influir en las grandes masas y los peligros de las acciones revolucionarias aisladas de ellas. Otro importante debate es el surgimiento del fascismo en Italia y de las primeras organizaciones paramilitares de derecha en el resto de Europa, y también las lecciones de la derrota de la revolución alemana de 1923, el intento más importante al que se enfrentó la Internacional luego de su fundación en 1919.

Disonancias

Por cierto, como en toda orquesta, una de las funciones del director consiste en detectar y corregir cuando ciertos músicos desafinan. En la Internacional Comunista había grandes sectores que disentían con los dos principales dirigentes bolcheviques. Había casos en que Trotsky era “corrido por izquierda”: una mayoría de los delegados extranjeros a los congresos que se realizaban en Moscú (particularmente el tercero y el cuarto, 1921 y 1922, respectivamente) tenían una posición impaciente y de que se debía hacer insurrecciones y tomar el poder inmediatamente, a cualquier costo, aún con poca o nula participación de las masas, que todo se trataba únicamente de una cuestión de voluntad. Tal era el caso de la mayoría de los comunistas alemanes e italianos. También había quienes lo cuestionaban por derecha: el comunismo no debía ser algo muy distinto de las viejas tácticas electorales y parlamentarias “probadas” de la socialdemocracia. Tal era el caso de la mayoría de los delegados comunistas franceses. Precisamente una de las partes más emocionantes del libro son los discursos de Trotsky sumergido en estas discusiones: uno tiene la sensación de estar viéndolo y escuchándolo, en total minoría, tratando de convencer a sus oponentes, mientras lo interrumpen con gritos o gestos de desaprobación. El libro está plagado de estos momentos en que parece que los que desafinan son la mayoría de los músicos de la orquesta, y estos “se plantan” y con total personalidad le discuten al director… Claro, los tiempos en que el movimiento comunista sería una unidad monolítica donde nadie podía osar discutir la palabra de los dirigentes solo empezarían a correr cuando Stalin y su burocracia transformaron a la III Internacional, de un instrumento en un impedimento para la revolución, a partir de 1924.
A partir de allí comienzan las “sinfonías” más conocidas de Trotsky. Pero lo que hoy queríamos introducir es esta joya perdida y encontrada. Quien la lea encontrará enseguida la marca de los clásicos, es decir, la capacidad de trascender el tiempo e interpelar y hablar también sobre los problemas de la revolución en el tiempo presente.

Guillermo Iturbide
Ediciones IPS-CEIP

Notas sobre la tensión entre EEUU y Corea del Norte

Con el fin de mantener su estatus de la primera potencia militar, EEUU sigue intentando preservar sus zonas de influencia y conquistar las más estratégicas del planeta controladas por sus rivales, utilizando el clima bélico que él mismo crea como el bombero pirómano que es. Entre los próximos candidatos amenazados de ser escenarios de la próxima gran guerra -Siria, Irán, Venezuela y la República Popular de Corea (RPDC)-, éste último es el más difícil y menos rentable para su hazaña. Entonces ¿por qué lo ha elegido?
Para desmantelar su sistema político semisocialista, unificar luego la península bajo el régimen capitalista de Seúl, y crear en la región un nuevo equilibrio de poder con el fin de garantizar sus intereses en el espacio de influencia China. En 1998, el Pentágono diseñó el proyecto “OPLAN 5027-98” para bombardear este país en colaboración con Corea del Sur y Japón. O sea, que su actual beligerancia no se debe a la prueba de misiles.
Impulsar un desorden “controlado” en la frontera de China, como lo hizo en Ucrania, frontera de Rusia.
Porque los misiles de la RPDC no amenazan a EEUU, lo que hacen es cuestionar su hegemonía sobre la región.
Impedir que RPDC cuente con una fuerza de disuasión nuclear eficaz, impidiendo un cambio en el balance de fuerzas en aquella región. El motivo de que exista una Corea nuclearizada es justamente las amenazas de guerra de EEUU. ¿Hubiera atacado EEUU a Irak o Libia si hubieran tenido armas de destrucción masiva?
Aplicar la “pedagogía del terror” aleccionando a los a estados no “clientes” que se atrevan a seguir el ejemplo de Corea del Norte y garantizar su propia seguridad de los depredadores como EEUU. Para Trump, el hombre más peligroso y armado del mundo, y un apasionado del “mito del Excepcionalismo norteamericano”, hay dos clases de países: los que tiene derecho a destruir a otros y los que deben ser sometidos.
En caso de tener suerte y ganar la guerra, acceder a los inmensos recursos minerales de la RPDC, como lo está haciendo en Afganistán, El Dorado de Asia Central: hierro, oro, magnesita, cinc, cobre, grafito, tierras raras, entre otras minerías, valorados entre 6 y 10.000 millones de dólares que a falta de infraestructura y abandono no han sido explotadas.
Sin embargo, hay factores que disuaden a EEUU a iniciar una guerra, aunque no se lo impedirían:
El hecho de estar ambas partes armadas con bombas nucleares.
No poder realizar un ataque quirúrgico sobre Corea del Norte, puesto que sus instalaciones nucleares están ocultas y repartidas por el país.
El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, apoya el dialogo con Pyongyang, marcando diferencia con respecto al militarista jefe del gobierno japonés Shinzo Abe.
La población de Corea del Sur se opone a una guerra que sería devastadora; además tienen familiares en el otro lado de la frontera.
Pyongyang puede convertir a Seúl en cenizas y destruir la provincia poblada de Gyeonggi, el corazón político-económico del país, y paralizar las fábricas como Samsung o Hyundai, golpeando incluso la propia economía de EEUU.
EEUU desconoce cómo reaccionarían los ciudadanos de la RPDC, cuya memoria histórica les recuerda hasta el olor de los cadáveres carbonizados de sus padres, abuelos, de millones de compatriotas asesinadas en los años cincuenta por 32.000 toneladas de napalm soltadas por EEUU. “El hombre descalzo no teme al hombre que usa zapatos” dice el refranero chino, advirtiéndole a Trump que tenga cuidado con aquel pueblo sufrido y lleno de rabia.
El Pentágono no puede realizar una guerra relámpago a miles de kilómetros de EEUU en un escenario que no es Irak, ni Afganistán.
Es difícil que consiga financiar esta nueva hazaña bélica. Aquí no puede pedir los jeques saudíes y qatarís, como en las guerras contra Irak o Siria.
¿Será una guerra de la OTAN o el mismo EEUU basta y sobra? De momento sólo se han apuntado Australia y Nueva Zelanda, que tienen un acuerdo de defensa colectivo con EEUU dentro de la alianza Anzus.
Por lo que Trump utiliza los tambores de guerra para:
Desviar la opinión pública en EEUU del escándalo de “Rusia–Gate” que está poniendo en peligro su permanencia en el poder.
Vender más armas, fabricando enemigos y “amenazas”. Japón planea gastar miles de millones en la compra de vehículos de asalto anfibios, aviones y drones estadounidenses. Trump hizo lo mismo con agitar la “amenaza” de Irán: consiguió sacar de los jeques saudíes 110.000 millones de dólares en armas y de los qataríes, 12.000 millones en menos de dos meses.
Apuntarse un gol histórico haciendo que China y Rusia votaran en favor de la resolución que presentó el día seis de agosto en el Consejo de Seguridad para imponer nuevas sanciones sobre las exportaciones de la RPDC. Así reducirán sus ingresos hasta en 1.000 millones de dólares al año, obtenidos de la venta de carbón, hierro y plomo o pescados y mariscos. Hay que ver cómo la actitud irracional de Pyongyang (entre otros motivos) colocó a China y Rusia al lado de EEUU. La RPDC es el único país sancionado por la ONU por probar los mismos tipos de misiles que prueban EEUU, India o Francia. No hace mucho que la India lanzó los misiles balísticos de Agni-V, y Pakistán al misil balístico Ababeel, capaz de entregar varias cabezas nucleares, y el propio EEUU (con un arsenal de 7.000 cabezas nucleares) disparó los misiles Minuteman 3 y Trident, sin que escandalizara a otros amos del mundo. Washington reconocería a la RPDC como un estado nuclear si fuera su “vasallo”. ¿No “blanqueó” los ojivos nucleares ilegales de la India, con el fin de atraerla a su órbita e impedir la formación de “Chindia”? De hecho, expertos en la tecnología militar como Markus Schiller afirman que RPDC puede tardar hasta diez años en desarrollar un misil balístico intercontinental (ICBM) plenamente operativo, siempre y cuando realice al menos una docena más de lanzamientos de prueba.
Aumentar sus bases militares en la región. En Guam, la población de la isla convertida en la colonia de EEUU se opone a la ampliación de la base que ya contaba con 6.000 efectivos. En Corea del Sur, la empresa estadounidense Gilbane Federal de Concord ha recibido 133,4 millones de dólares para construir dos nuevas bases militares. ¡Es que hasta una guerra aún no hecha es un negocio redondo

¿Qué dicen China y Rusia?

En una declaración conjunta, Moscú y Pekín han pedido a la RPDC suspender sus pruebas de misiles y a EEUU, la retirada del sistema de misiles THAAD (capaz de lanzar 48 misiles de forma simultánea) que ha instalado en Corea del Sur, socavando el equilibrio estratégico regional y que en realidad apunta a China.
Pekín, que no tiene tanta influencia sobre Pyongyang como se cree, permanecería neutral si es Kim el que empiece la guerra, pero defendería a su viejo aliado si EEUU ataca primero o intenta derrocar al presidente del país. China evitará una Corea unificada bajo el control de Washington.
A Rusia y China, que consideran a la RPDC un estado de “tapón” entre sus países y Corea del Sur (con 30.000 soldados de EEUU en su suelo) les interesa una península coreana desnuclearizada con una Sr. Kim aunque “controlar” mediante lazos económicos: China construye infraestructuras en éste país y Rusia amplía el programa de invitación de trabajadores norcoreanos Rusia.
Ni Rusia ni China irían a una guerra con EEUU por Corea del Norte. O sea, que este país, su pueblo están solos.
Lo que puede poner en jaque al poderío de EEUU no son los misiles del Sr. Kim, sino una alianza cada día más sólida entre Pekín y Moscú.
De modo que, por la relación costo-beneficio, una guerra entre EEUU y Corea del Norte no interesa a ninguno.
La Casa Blanca ha divido el trabajo: Trump será el Señor de Guerra afirmando que la muerte de miles de coreanos puede hacer “más grande a América“, mientras Rex Tillerson le rescatará proponiendo más diálogo con Kim Jong-un.

Nazanín Armanian
Público.es

La exfiscal Luisa Ortega, el disciplinamiento en el chavismo y la corrupción en el gobierno de Maduro

La crisis de la exfiscal general y el gobierno sigue su curso, luego que saliera de manera imprevista del país, surgieran acusaciones cruzadas de corrupción, así como la nueva crisis con Colombia.

Los acelerados movimientos alrededor de la destituida fiscal general Luisa Ortega Díaz por la fraudulenta Constituyente han mostrado a un chavismo actuando con saña contra una de sus principales disidentes durante la mayor crisis que ha tenido el gobierno de Maduro. En tan solo quince días la vida de la ex Fiscal dio todo un giro, empezando por su destitución, acusaciones intempestivas de corrupción junto a su esposo, el diputado también chavista Germán Ferrer, hasta terminar refugiándose en Colombia.
La crisis con la ex fiscal general comenzó cuando denunciara la ruptura del orden constitucional tras dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que le quitaban competencias a la Asamblea Nacional y limitaban la inmunidad de los diputados, y luego criticando la actuación de la fuerzas de represión para contener las movilizaciones contra Maduro, en las que han muerto más de un centenar de personas. Se trataba de la principal fisura del chavismo con quien ocupara un cargo de gran relevancia desde el 2007, ratificada en el 2014 y cuyas funciones terminarían recién en el 2021. Para la alta cúpula del PSUV se trataba de la principal afronta y rápidamente hizo actuar sus fuerzas políticas en el aparato del Estado, con el TSJ a la cabeza, para removerla de su cargo. Pero no bastaría con eso.
La Constituyente de Maduro, arrogándose poderes “plenipotenciarios”, en la primera sesión resolvió votar por unanimidad la destitución inmediata de la que hasta ese entonces fungía como Fiscal General, Luisa Ortega Díaz, designando a Tarek William Saab, que cumple simultáneamente funciones de Defensor del pueblo, para que asumiese el cargo como titular del Ministerio Público. De tal manera que ahora Tarek Saab es al mismo tiempo acusador en nombre del Estado y defensor ante supuestas arbitrariedades del mismo Estado.
Cuando fue sustituida Luisa Ortega Díaz, la alta cúpula del PSUV llegó a leer la sentencia del TSJ que aprobaba la realización del antejuicio de mérito en su contra, en la que resolvía suspenderla del cargo e inhabilitarla de cualquier función pública, un dictamen que prohibía su salida del país, congelar todas sus cuentas bancarias y enajenación de todos sus bienes. Pero aún había más por parte de las altas esferas del chavismo, probablemente temiendo que la ex fiscal comenzara a hablar más de la cuenta de las corruptelas en el gobierno.
Por eso, al poco tiempo llegaron las acusaciones de corrupción, primero por parte de la cúpula del PSUV. Diosdado Cabello, uno de los que en verdad dirige la amañada Constituyente sin necesidad de ocupar cargo directivo alguno en la misma, denuncia al diputado Germán Ferrer y a varios altos cargos del Ministerio Público bajo el mando de Ortega por formar parte de esta supuesta red de extorsión. Inmediatamente el TSJ ordena la detención del diputado Germán Ferrer y otros integrantes de la Fiscalía, una solicitud de detención cursada por el nuevo fiscal general, Tarek Saab, quien sin mucha demora dio por ciertas las acusaciones de Diosdado Cabello. Así, de un momento a otro, Luisa Ortega Díaz, pasó de importante figura del chavismo a ser la mayor traidora hasta llegar, según palabras de Maduro, a ser parte integrante de “toda una red que protegía la corrupción”.
Pero la exfiscal decidió soltar lo que sabía pero que hasta el momento no había dicho, atribuyendo la "persecución sistemática" del Gobierno de Maduro hacia ella y personal del Ministerio Público a la investigación del caso de sobornos de la firma brasileña Odebrecht a funcionarios de la región. "Es el mayor hecho de corrupción en la región y eso los tiene muy preocupados y angustiados porque saben que tenemos la información y el detalle de todas las operaciones y montos y personajes que se enriquecieron", afirmó en un enlace telefónico con la Cumbre de Procuradores y Fiscales de América Latina en la ciudad mexicana de Puebla el pasado viernes, según reseñaron agencias como Efe. "Esta investigación involucra al señor Nicolás Maduro y su entorno", por lo que cualquier información que sea remitida al Ministerio Público "va a ser utilizada para fines contrarios a los previstos", la evidencia sería destruida y la información aprovechada "para atentar contra la fuente", advirtió Luisa Ortega.
De aquí en más, se sumó la crisis con Colombia, luego de que Juan Manuel Santos, declarara que la exfiscal general se encuentra en Bogotá "bajo protección" del Gobierno colombiano. La voz más contundente fue la del sucesor de Ortega en el Ministerio Público, Tarek Saab, que afirmó en Twitter que el "apoyo incondicional" a quien llamó la "exfiscal prófuga" confirma "que Colombia es el epicentro" de la "conspiración internacional" que dice que existe contra Venezuela. Llegó a afirmar que Santos ha continuado con la "repugnante tradición de exmandatarios" de su país de dar "protección a venezolanos asociados al terrorismo" y el "narcotráfico", y tachó su decisión de ofrecer asilo a Ortega de "afrenta al gentilicio nacional". En la misma línea se pronunció el ministro de Exteriores, Jorge Arreaza, que calificó de "cínica" la decisión de Colombia respecto a Ortega y señaló a Santos por "proteger la corrupción y el delito en Venezuela".
Pero lo que se desprende de toda esta saña contra la exfiscal general, en un proceso vertiginoso luego de instalada la Constituyente, es parte toda una política de la alta cúpula del chavismo de buscar disciplinar sus propias filas, sobre todo en todo aquel alto personal de la burocracia chavista, anticipándoles las acciones que terminarían sufriendo en caso que se animen a seguirle los pasos. Son conocidas las divisiones que hay en la alta esfera del chavismo, pero frente a la derecha siempre se han caracterizado por cerrar filas en función de ver peligrar sus intereses políticos y materiales, pues se trata de toda una burocracia corrupta y grupos económicos surgidos al calor de las prebendas del Estado de la que esta misma burocracia es parte, además claro, de todo el tinglado de intereses propios dentro de las Fuerzas Armadas que han sido el principal sostén del gobierno de Maduro.
Por eso no es del todo desatinado, y es muy seguro que sea así, lo que sostiene la exfiscal al afirmar que su “persecución sistemática” también tiene que ver con los casos de sobornos de la firma brasileña Odebrecht a funcionarios del gobierno, cuestión que el chavismo ha venido tapando. Pero aquí la fiscal peca de omisión entonces, pues no se trata de un asunto reciente, siendo que en otros países ya hay hasta detenidos altos funcionarios que estaban involucrados, mientras que en el Venezuela reinó un hermético silencio en todo este tiempo. Luisa Ortega lo suelta ahora como un arma para defenderse, pero en todo un período anterior, mientras no tenía problemas abiertos con la alta cúpula del chavismo, no destapó la olla de semejante escándalo.
De esta manera, más allá de que sean ciertas o no las acusaciones contra la fiscal –difícil saberlo, pues así como desde el gobierno son capaces de montar entramados también son ciertos los altos niveles de corrupción en el mismo y otras esferas del Estado-, lo que sí es claro es que muestra al desnudo a todo un gobierno en descomposición, carcomido por altos niveles de corrupción. Ya es una práctica en las altas esferas del chavismo que cada vez que alguien de alto nivel se abre del gobierno –sean por las razones que fueren- inmediatamente le sacan a la luz pública todos sus manejos políticos inescrupulosos y de corruptelas pero jamás hay casos en que las denuncias surjan mientras se mantienen fieles al gobierno. Esto pone en evidencia todo lo podrido en el gobierno y en las altas cúpulas del chavismo, en todos los niveles y estratos, siendo que se usa como arma política la corrupción ya sea para hacer callar, disciplinar o directamente condenar a cualquiera de sus integrantes, facilitando este trabajo todo el manejo completo de las estructuras de poder del Estado.

Milton D'León
Caracas @MiltonDLeon

Vulnerabilidad, estrés y suicidios en el Chile neoliberal

Los chilenos somos cada vez más vulnerables. Los niveles de estrés son altos; ello se expresa en la forma de manejar, en las peleas que se dan en las calles, en los buses, en el femicidio e incluso en el asesinato de lactantes a manos de sus padres. El suicidio ha aumentado.
Se dice que Chile ha sido un éxito en los últimos 25 años, que entramos a la OCDE y somos un modelito.
Notablemente, algunas encuestas concluyen que somos felices, porque vamos al mall y tenemos los bares carísimos repletos. Los políticos nos tratan de convencer que lo único que necesitamos es que el precio del cobre se mantenga alto, que los empresarios reciban todo tipo de prebendas para que inviertan y creen empleo, y así haya más crecimiento y por ello más igualdad. Sin embargo, están completamente equivocados. Aunque los cambios valóricos hayan sido tremendamente valiosos en nuestra sociedad, el neoliberalismo ha afectado gravemente a Chile. Es imprescindible que los que nos dirigen dejen de jugar y se pongan serios, ya que también saldrán perjudicados, por más plata que acumulen.
Los chilenos somos cada vez más vulnerables. Los niveles de estrés son altos; ello se expresa en la forma de manejar, en las peleas que se dan en las calles, en los buses, en el femicidio e incluso en el asesinato de lactantes a manos de sus padres. El suicidio ha aumentado. Según la OCDE, con datos 2017, Chile es el segundo país en el mundo con mayores tasas de suicidio adolescente. Esto significa que una parte de la población necesita atención siquiátrica y sabemos que el costo de este tipo de atención es prohibitivo para los presupuestos de la mayoría de las familias. Estas enfermedades sicológicas debido al estrés se intensifican con los niveles de drogadicción y alcoholismo existentes en la población, especialmente en la población joven de menores ingresos, y ello se auto reproduce de generación en generación.
Hemos comentado antes estadísticas sobre estas materias y no vale la pena repetir que anualmente a Chile ingresan 80 toneladas de coca, pero todos sabemos que las poblaciones están impregnadas de microtráfico y que gran parte de la delincuencia juvenil proviene de este flagelo. Y no por la ausencia de represión como argumenta la derecha, ya que los presos han aumentado de 8 mil en 1992 a 44 mil en 2017.
Los bajos salarios y los altos niveles de sobreendeudamiento afectan a altos porcentajes de la población lo que aumenta el estrés previamente mencionado y por cierto la vulnerabilidad. Ya no existe el Estado protector y esta población debe pagar la educación superior de los hijos y la salud. El costo de la salud, aunque la salud pública preventiva es buena, crea otra fuente de vulnerabilidad, especialmente cuando la familia cuenta con discapacitados, niños con capacidades especiales, o algún tipo de enfermedad invalidante. El costo del internado en un hospital para discapacitados o enfermos mentales es inalcanzable.
El trabajo ha cambiado de categoría, se ha perdido la identidad en la gran mayoría de los puestos de trabajo, debido a los cambios tecnológicos. El trabajo manual cada vez es más polifuncional y desechable, lo que se intensifica con la legislación laboral impuesta por la dictadura y que la democracia no logró cambiar. Así la organización sindical es débil, ha disminuido cuantitativamente o ha perdido el poder. El derecho a huelga es prácticamente retórico en la misma medida que aumenta el trabajo temporero, el pago a destajo o por hora. El trabajo por cuenta propia o el de emprendedores carece de apoyo desde que el BancoEstado pasó a llamarse como tal y a competir con la banca privada entregando préstamos a los más ricos, cobrando intereses usureros a los menos ricos y negando todo tipo de apoyo a los que pretenden crear una empresa.
Otro de los fenómenos mundiales y que también se desarrolla en Chile, es la crisis del matrimonio como forma social de convivencia básica. Los divorcios aumentan sistemáticamente y con ello la irresponsabilidad paterna. Solo basta ver programas como el de La Jueza, donde la mayoría se refiere al pago de pensiones alimenticias. Los hombres ignoran responsabilidades y aumentan las mujeres solas jefas de hogar. Aún si los padres cumplieran sus obligaciones, los gastos per cápita igualmente aumentan cuando la pareja se separa, puesto que los gastos fijos se duplican. Ello también aumenta la vulnerabilidad.
Finalmente, el nuevo fenómeno, que intensifica el estrés por la vida agitada, la crisis del matrimonio, los bajos salarios, es el aumento de la longevidad. La longevidad crece en el mundo y en Chile también. Los años que vive en promedio el hombre y la mujer en el país son 83 y 79, las más altas de América Latina. Lo grave de todo esto es que las jubilaciones, a partir de los 60 a 65 años, no satisfacen las necesidades de los viejos y estos cuando no llegan a una situación de calle deben vivir de los hijos. A ello hay que agregar que la crisis del matrimonio también ha llegado a los adultos mayores, lo que aumenta el gasto de cada uno. En esos casos, la preocupación de los hijos por los padres ya no solo se concentra en la sobrevivencia económica, sino también en la soledad de cada uno, sus enfermedades y la disminución de sus neuronas, única parte del cuerpo que no se regenera.
Además de todo esto, el mundo está enfrentando una Cuarta Revolución Industrial que traerá cambios positivos. Sin embargo, la transición será dura y se agregará a los fenómenos antes señalados y a la vulnerabilidad generalizada. Las nuevas tecnologías digitales, que significarán, por ejemplo, que en 2018 el Metro use más de un 70% de energías renovables, que ya no se necesite abrir tajos para extraer los minerales que están en las profundidades de la tierra, que se hagan todas las cirugías con robots, también conllevan una disminución drástica de fuentes de trabajo, la desaparición de la demanda por algunas especialidades técnicas y la necesidad de nuevas especialidades que las universidades actuales no están impartiendo.
En los países europeos y en Japón hace tiempo que hay preocupación por la vulnerabilidad. Se desarrollan diferentes formas de apoyo a los viejos, ya hay preocupación por la Cuarta Revolución Industrial, en algunos países se entrega o discute la entrega de una renta básica y en Japón se indemnizan los casos de “karoshi”. Ello no solo se enfrenta con el pago de impuestos de los más ricos, sino que con la discusión y valoración de las formas en que se enfrentará la nueva realidad; también con formas de solidaridad local. En el caso de Estados Unidos aparecen enfermos como Trump, especímenes que surgen cuando el capitalismo está sufriendo un gran cambio de ciclo, como ocurrió con Reagan. Ahora será más duro, Trump encontró un alma gemela en el retardado de Kim Jong Un y quizás el sistema nos embarque en una tercera guerra mundial. Estas producen empleo, durante y después de los enfrentamientos, generan inmensas ganancias a la industria armamentista y de paso Trump podrá deshacerse de inmigrantes.
La vulnerabilidad debería ser la gran preocupación de los candidatos actuales en nuestro país y no solo en lo que se refiere a generación de ingresos. No todo se soluciona con crecimiento e impuestos. Deberán discutir las realidades con la verdad, llamar a participar a la población en discusiones para encontrar soluciones solidarias. Democratizar y descentralizar al máximo para usar y aprovechar todo el conocimiento e imaginación dispersos. Deberán enfrentar el trabajo ilegal, no con represión, sino eliminando las facilidades aduaneras y fronterizas para el ingreso de armas y drogas.
El Estado deberá impulsar y favorecer formas de organización local para que los viejos puedan ayudar a los jóvenes y viceversa. Deberá apoyar a las Mipyme y emprendedores, dar becas para emprendimiento e innovación, transformar la educación superior y técnico profesional de acuerdo a las nuevas necesidades que trae consigo la tecnología digital.
Aunque los neoliberales odien la planificación esta es imprescindible para coordinar y superar en conjunto los problemas de la nueva sociedad que está surgiendo y que ya es una realidad.

Alicia Gariazzo
El Desconcierto

martes, agosto 22, 2017

Universidad de Texas retira monumentos confederados



Trabajadores retiran una estatua del general confederado Robert E. Lee en la Universidad de Texas en Austin.

Los trabajadores de la Universidad de Texas (UT) comenzaron a retirar esta madrugada varias estatuas confederadas en el campus que esta institución centenaria tiene en la capital del estado sureño, por ir contra los valores centrales del recinto universitario.

Diez días antes del inicio del curso escolar, la dirección decidió quitar los monumentos dedicados a los generales confederados Robert E. Lee y Albert S. Johnston y al político John Reagan, un movimiento que el presidente de la UT, Greg Fenves, justificó en un comunicado diciendo que estas estatuas “van en contra de los valores centrales de la universidad”.
“No elegimos nuestra historia, pero sí podemos escoger lo que honramos y celebramos en nuestro campus”, escribió el máximo responsable de la universidad en una carta dirigida a los alumnos y profesores.
La violencia racial que tuvo lugar la semana pasada en Charlottesville (Virginia) reabrió el debate sobre si debe retirarse de los espacios públicos en EE.UU. la simbología confederada, que usan y reivindican grupos supremacistas blancos como el Ku Klux Klan (KKK) y que son vistos por muchos como símbolo de la defensa de la esclavitud y el racismo.
“Estos acontecimientos aclaran, ahora más que nunca, que los monumentos confederados se han convertido en símbolos de la supremacía blanca moderna y del neonazismo”, añadió Fenves, que dijo que quiere recibir a los estudiantes en un ambiente “abierto, positivo e inclusivo”.
La universidad eligió retirar las estatuas -que ahora serán expuestas en un museo local- en horas de la noche por “motivos de seguridad pública y para minimizar la interrupción de la comunidad”, informaron a Efe fuentes del centro de estudios superiores.
La presidenta del cuerpo estudiantil de UT, Alejandrina Guzmán, en declaraciones a la agencia EFE, dijo estar “muy orgullosa” de la determinación del presidente de la universidad y explicó que los representantes estudiantiles ejercieron presión durante la semana pasada para que se quitaran estos monumentos.
Diferentes autoridades locales de todo Texas, incluyendo los alcaldes de Houston y Dallas, abogaron durante la última semana por retirar las estatuas confederadas de los lugares públicos.
Además, centenares de personas del estado de Texas se manifestaron y firmaron peticiones para eliminar estas imágenes a lo largo de los últimos siete días.
En EEUU hay más de 700 monumentos en 31 estados en honor al bando confederado de la guerra civil (1861-1865), formado por los estados secesionistas favorables a la esclavitud y perdedor de la contienda.

Cubadebate

La masacre de Trelew



El 15 de agosto de 1972, prisioneros pertenecientes al ERP, las FAR y Montoneros organizan una fuga masiva de la cárcel de Rawson que se ve frustrada por la descoordinación con el apoyo externo que nunca llega a destino.

Dos grupos de militantes, uno de 6 y otro de 19, logran huir. En el primero iban los dirigentes del ERP Mario Santucho, Domingo Menna y Enrique Gorriarán Merlo; de las FAR, Marcos Osatinsky y Roberto Quieto; y de Montoneros, Fernando Vaca Narvaja. En el aeropuerto de Trelew toman el avión de la empresa Austral que había sido previamente copado por militantes que iban en el vuelo. El segundo grupo arriba cuando el avión carreteaba en la pista.
Este grupo brinda una conferencia de prensa donde responsabiliza a la dictadura encabezada por Alejandro Agustín Lanusse de la suerte que corrieran sus vidas y se entregan. El militante del ERP Rubén Pedro Bonet, señaló a los periodistas: “Nuestro objetivo, haber tomado la cárcel, haber venido hasta aquí e intentado la fuga, ha sido reincorporarnos a la lucha activa”, y agregaba “ya que estamos en la Patagonia concebimos esta Nación y esta lucha como la continuación de la que libraron todos los obreros rurales y los obreros industriales en el año 1921 y que fueron asesinados por el Ejército, por la represión”.
Los militantes fueron trasladados a la Base Aeronaval Almirante Zar, donde, el 22 de agosto de 1972, serán fusilados por un pelotón bajo las órdenes del capitán Luis Emilio Sosa. De los 19 prisioneros sobrevivirán 3: Luis Alberto Camps y María Antonia Berger de las FAR y Ricardo Berger de Montoneros (todos desaparecidos durante la última dictadura militar) quienes van a denunciar el aberrante crimen cometido por los militares. Luis Alberto Camps explicará en el texto de Paco Urondo, La Patria fusilada que: “Para nosotros relatar lo de Trelew es una obligación. Para con nuestro pueblo, por todos los compañeros que murieron allí, que aportaron con su muerte, con su lucha a este proceso”.

Un crimen político

La fuga del penal de Rawson y la posterior masacre de Trelew abrió una profunda crisis en la dictadura, que debió asumir la decisión del crimen ejecutado por la Marina, aduciendo que los fusilamientos se habían producido ante un fallido intento de nueva fuga. La realidad es que los militares entraron a las celdas y dispararon a mansalva contra los cuerpos de los militantes. El 5 de septiembre de 1972, el entonces capitán de navío Horacio Mayorga declaró en la misma base Almirante Zar: “No es necesario explicar nada. Debemos dejar de lado estúpidas discusiones que la Armada no tiene que esforzarse en explicar. Lo hecho bien hecho está. Se hizo lo que se tenía que hacer. No hay que disculparse porque no hay culpa. La muerte está en el plan de Dios no para castigo sino para la reflexión de muchos”. El velorio de los militantes asesinados en el local del Partido Justicialista de la Capital Federal fue brutalmente reprimido por la Policía Federal que actuaba bajo las órdenes del Ministro del Interior, el radical Arturo Mor Roig.

Trelew, el GAN y Perón

Para la burguesía y los militares, en 1972, lo que denominaban la subversión era una cuestión central a la cual hacer frente. El Cordobazo en mayo de 1969, abrió un periodo donde sectores de la clase obrera y de la juventud abrazaban la lucha antiimperialista y socialista y se lanzaron a la lucha contra la dictadura de la Revolución Argentina. La insurgencia fabril y la violencia en las acciones políticas eran manifestaciones de una formidable oposición social. Frente a este escenario, Lanusse inicia negociaciones con Juan Perón en el exilio, para poner en pie un Gran Acuerdo Nacional.
El objetivo era salvar a las FF.AA. de la embestida obrera y popular y reconducir la situación hacia una salida democrático-burguesa, permitiendo que se aísle y liquide a la vanguardia militante. Perón a su vez usaba la acción de las organizaciones armadas afines para imponerle a Lanusse sus condiciones en la negociación. Los fusilamientos de Trelew fueron precedidos por la ocupación militar de la Fiat cordobesa para derrotar al Sitrac- Sitram (en el mismo penal de Rawson fue encerrado un tiempo antes Gregorio Flores, dirigente del clasismo cordobés y al momento de la fuga se encontraba entre los detenidos del penal Agustín Tosco) y abortar la expansión de la insurgencia fabril.

Las organizaciones guerrilleras

El auge de la guerrilla de Montoneros, FAR y del ERP fue una consecuencia del Cordobazo. Inspiradas por la revolución cubana, las organizaciones guerrilleras cobraron peso expresando la radicalización creciente de un sector de la juventud. Estas organizaciones compartían en líneas generales la idea (aunque con fundamentos y definiciones políticas enfrentadas sobre todo en torno al peronismo) de que el proceso de liberación nacional debía llevarse a cabo por la vía de la lucha guerrillera y la constitución de un Frente de Liberación con los sectores progresistas de la burguesía. Todas ellas hicieron su aparición en la escena política como producto de acciones espectaculares (el secuestro y ejecución de Pedro E. Aramburu y la toma de La Calera en el caso de Montoneros, el copamiento de Garín por las FAR o el secuestro de Oberdan Salustro por el ERP, entre otras acciones) aisladas de las acciones de masas.
La guerrilla peronista de Montoneros (que tiempo después se fusionará con las FAR) mantenía sus expectativas en poder radicalizar al peronismo como movimiento de liberación. Los Montoneros se ofrecieron como fuerza de presión del General y más tarde como pivote de la campaña electoral que devolvieron al peronismo al poder el 25 de mayo de 1973. Luego de ello Perón dará vía libre a los esbirros de las Tres A contra la vanguardia obrera y popular y particularmente contra los propios Montoneros. El PRT-ERP aunque criticaba la política de Montoneros de subordinarse a Perón, esperaba que el desarrollo de su propia “guerra revolucionaria” destacará sectores progresistas de la burguesía y los partidos tradicionales con los cuales constituir un frente de liberación.
Mientras tanto, independientemente del proceso político de las masas y su conciencia, se enfrascaban en una guerra de bolsillo contra las FF.AA. En 1973, por ejemplo, cuando las expectativas de las masas en el retorno de Perón y la democracia burguesa eran enormes, coparon el Comando de Sanidad del Ejército en Capital Federal y el cuartel de Azul, dando excusa al recrudecimiento de la política represiva del Estado.

Los fusilados en Trelew

Alejandro Ulla (PRT-ERP)
Alfredo Kohon (FAR)
Ana María Villarreal de Santucho (PRT-ERP)
Carlos Alberto del Rey (PRT-ERP)
Carlos Astudillo (FAR)
Clarisa Lea Place (PRT-ERP)
Eduardo Capello (PRT-ERP)
Humberto Suárez (PRT-ERP)
Humberto Toschi (PRT-ERP)
José Ricardo Mena (PRT-ERP)
María Angélica Sabelli (FAR)
Mariano Pujadas (Montoneros)
Mario Emilio Delfino (PRT-ERP)
Miguel Ángel Polti (PRT-ERP)
Rubén Pedro Bonnet (PRT-ERP)
Susana Lesgart (Montoneros)

Los heridos, que lograron sobrevivir a la masacre y que dieron testimonio de los hechos, fueron luego asesinados durante el gobierno militar subsiguiente autodenominado Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983):

Alberto Miguel Camps (FAR - Muerto en 1977)
María Antonia Berger (FAR - Desaparecida en 1979)
Ricardo René Haidar (Montoneros - Desaparecido en 1982)

Facundo Aguirre

La supremacía blanca y la permisividad del presidente Trump

La vida es efímera, los monumentos perduran. Heather Heyer murió el sábado en Charlottesville, Virginia, cuando un automóvil, supuestamente conducido por un neonazi, embistió contra una multitud que se estaba manifestando en contra de un acto de supremacistas blancos. Alrededor de 20 personas resultaron heridas. El supremacista blanco acusado del homicidio de Heyer, James Alex Fields Jr., de 20 años de edad, estaba en Charlottesville para participar en un acto denominado “Unite the Right” (Unir a la Derecha), junto con otros miles de supremacistas blancos, neonazis y miembros del Ku Klux Klan que se oponen al plan de la ciudad de retirar una estatua del General del ejército confederado Robert E. Lee. Cientos de activistas que condenan el racismo se congregaron para protestar contra el acto de la derecha y para “defender a Charlottesville”. Dos oficiales de la policía estatal de Virginia murieron al estrellarse su helicóptero de vigilancia.
La noche anterior al acto, los organizadores realizaron una marcha evocativa de los desfiles con antorchas de la Alemania nazi. Cientos de personas de raza blanca, en su mayoría jóvenes, coreaban “¡No nos reemplazarán! ¡Los judíos no nos reemplazarán!” y el eslogan nazi de la década de 1930: “¡Sangre y tierra!”: “Blood and Soil! Blood and Soil! Blood and Soil”.
El sábado, el Presidente Donald Trump causó indignación en todo el espectro político (salvo en los supremacistas blancos, que lo elogiaron) cuando culpó de la violencia en Charlottesville a “muchas partes”: “Condenamos en los términos más enérgicos este flagrante despliegue de odio, intolerancia y violencia de muchas partes; de muchas partes”. El lunes, bajo mucha presión, Trump leyó una declaración en la que denunció a los neonazis, la supremacía blanca y el Ku Klux Klan. Su declaración, leída de una pantalla, pareció forzada, al punto que un observador afirmó que parecía el video de un rehén. Un día más tarde, Trump se desdijo. En una acalorada conferencia de prensa sin restricciones ni libreto, Trump declaró que muchos manifestantes de “Unite the Right” eran “buenas personas” y sostuvo que quienes se manifestaron en contra de ellos también deberían ser culpabilizados de la violencia: “Creo que ambas partes son responsables, no me caben dudas al respecto y a ud. tampoco. Y si informaran la verdad, dirían esto”. Tras la pregunta de un periodista acerca del grupo “Unite the Right”, respondió: “Disculpen, había gente muy mala en ese grupo, pero también había muy buenas personas”.
Según el centro de estudios legales Southern Poverty Law Center, hay al menos 1.500 estatuas, placas y monumentos conmemorativos de la Confederación no solo en el sur de Estados Unidos, sino en todo el país. La decisión de retirar la estatua de Robert E. Lee de Charlottesville no fue espontánea, sino que tuvo lugar tras mucha movilización popular, como parte de un creciente movimiento nacional liderado por jóvenes valientes. Una de las acciones más destacadas contra la exhibición de imágenes racistas tuvo lugar el 27 de junio de 2015, en la mañana posterior a una misa en honor a los nueve afroestadounidenses asesinados por el supremacista blanco Dylann Roof en la iglesia Emanuel A.M.E., en Charleston, Carolina del Sur. Bree Newsome, una joven activista y artista afroestradounidense trepó el mástil del edificio del Gobierno estatal de Carolina del Sur y retiró la bandera confederada mientras gritaba: “Vienen a mí con odio, opresión y violencia; yo vengo en nombre de Dios. Esta bandera será retirada hoy”. Tras el ataque de los supremacistas blancos en Charlottesville, Bree Newsome dijo en el programa “DemocracyNow!”: “Esto forma parte de una larga historia y de un patrón terrorista de la supremacía blanca en este país. No solo se trata de actos de violencia que intentan provocar terror, sino que son actos políticos. Es terrorismo. Debería ser calificado como tal, debería ser abordado como tal”.
Dos días después de los incidentes violentos en Charlottesville, un grupo de personas reunidas en el tribunal del condado de Durham en Carolina del Norte retiraron el monumento a los soldados del ejército confederado. Takiyah Thompsonn, una de las activistas presentes allí, dijo en el programa “DemocracyNow!” antes de dirigirse al tribunal para afrontar dos acusaciones por el delito de incitación a la violencia y tres acusaciones de delitos menores, incluido el de desfigurar una estatua: “Todo lo que aliente a esas personas, todo lo que las haga sentirse orgullosas debe ser destruido, del mismo modo que quieren destruir a las personas negras y a los demás grupos a los que atacan. Debemos retirar todas las estatuas de soldados confederados y todo vestigio de la supremacía blanca”. Si bien Takiyah Thompson podría ser condenada a varios años de prisión, se mostró imperturbable: “No se puede mantener a las personas oprimidas por siempre. La gente se alzará, como está ocurriendo en todo el país”.
El lunes, el Concejo Municipal de la ciudad de Baltimore votó a favor de que se retiraran varias estatuas confederadas. El martes, en el silencio de la noche, varios funcionarios municipales retiraron, entre otras, las estatuas ecuestres de los generales Robert E. Lee y Stonewall Jackson. Dos de los tataranietos de Stonewall Jackson enviaron una carta al alcalde de Richmond, Virginia, Levar Stoney, y a la comisión de monumentos de la ciudad para instarlos a que retiraran la estatua ecuestre de su famoso antepasado. Los hermanos William y Warren Christian leyeron un fragmento de su carta en el programa “DemocracyNow!”. Esto leyó William Christian: “Somos originarios de Richmond y también somos tataranietos de Stonewall Jackson. Como dos de los familiares con vida más cercanos de Stonewall escribimos esta carta para solicitar que se retire su estatua y que se retiren todas las estatuas confederadas de la Avenida de los Monumentos. Son símbolos claros del racismo y la supremacía blanca, y hace tiempo que ya no deberían exhibirse en público. Creemos que retirar la estatua de Jackson y de otras figuras necesariamente hará que mantengamos conversaciones difíciles sobre la justicia racial y será el primer paso para que recapacitemos”.
Su hermano, Warren Christian, continuó: “La persistente desigualdad racial en el encarcelamiento, los logros educativos, la violencia policial, las prácticas de contratación, el acceso a la salud y, quizá lo más evidente, la riqueza, dejan en claro que estos monumentos no están por fuera de la historia. El racismo y la supremacía blanca, que sin duda continúan en el día de hoy, no son ni naturales ni inevitables, sino que fueron creados para justificar lo injustificable…”.
El 3 de agosto de 1857, unos años antes de que estallara la Guerra de Secesión y 160 años antes del violento asesinato de Heather Heyer, el legendario esclavo fugitivo y reconocido abolicionista Frederick Douglass pronunció un discurso en el que dijo: “El poder no concede nada sin que se le exija. Nunca lo hizo y nunca lo hará”. El creciente movimiento por la justicia racial está exigiendo y se está movilizando. Los supremacistas blancos tendrán cada día menos estatuas confederadas a las que aferrarse.

Amy Goodman y Denis Moynihan
Democracy Now!

© 2017 Amy Goodman

Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Fuente: http://www.democracynow.org/es/2017/8/18/la_supremacia_blanca_y_la_actitud

Contra Venezuela y por la salud de los mercados

La gira de Pence

El viernes 11 de agosto el presidente Trump amenazó con una probable intervención armada a Venezuela, sintetizando con claridad las intenciones y acciones injerencistas en Venezuela. Claro que esto provocó numerosas controversias, sobre todo en EEUU, porque “esa no es la forma de hacer las cosas”, no por tratarse de una declaración de guerra porque el gobierno venezolano no se pliega a los lineamientos políticos y económicos de Estados Unidos, o porque implica un acto de poder unilateral que no considera el daño al pueblo venezolano (que es quien eligió a sus actuales gobernantes), sino porque este tipo de declaraciones proporcionan “argumentos a Maduro” para hablar del intervencionismo estadounidense [1] . Lo cierto es que la declaración fue una clara demostración de poder impune, además de medir el escenario de legitimidad de una decisión tan contundente (que, por otra parte, no es nueva, se barajaba al menos desde que se filtró el Operativo Freedom II del Comando Sur) [2] .
En este caldeado escenario, el vicepresidente Michael Pence (el lado “serio” de Trump) salió de gira por América Latina, incluyendo visitas a Colombia, Argentina, Chile y Panamá. Según comunicado oficial de la Casa Blanca, el motivo del viaje es profundizar los lazos comerciales y la cooperación en seguridad e infraestructura [3] . Además de esto, la razón principal es qué harán y cómo harán para “resolver” el asunto de Venezuela (lograr el ansiado cambio de régimen).
En efecto, durante su breve paso por Colombia, Pence brindó una conferencia conjunta con el presidente Juan Manuel Santos, destacando los siguientes puntos: descartó de modo contundente una posible intervención armada a Venezuela; al contrario, remarcó repetidas veces la necesidad de “restaurar la democracia” (léase cambio de régimen) por “medios pacíficos”. Para lograr este objetivo, habría que implementar “una amplia gama de sanciones económicas” y presiones por la vía diplomática para “aislar a Venezuela” [4] , vías que requieren reforzar la alianza con los países de la región (en contra de Venezuela), en la que tanto Colombia como Argentina (junto con México) vienen jugando un rol protagónico.
En Argentina, el discurso fue similar, remarcando la “preocupación por cómo están sufriendo los venezolanos” a la vez que volvió a recordar lo mismo que dijo en Colombia: que EEUU quiere trabajar con sus aliados de la región para una solución pacífica a la crisis que enfrenta, reforzando la urgencia: “Tenemos que extremar la posición política y económica para que lo antes posible se vuelva a restaurar la democracia en Venezuela" [5] . Considerando estas declaraciones, vale la pena recordar que la presión diplomática y política y especialmente las sanciones económicas, están orientadas a lograr por medios pacíficos lo que otrora se buscaría por medios “violentos”. Sin embargo, se trata de estrategias que pueden perjudicar gravemente a la población (tal como lo afirman los expertos en política exterior estadounidense) [6] , generando un escenario que no dista tanto de la “guerra real”.

Celebrando el “cambio” (¿hacia dónde?)

En otro orden de cosas, llegado a Argentina, Pence felicitó al presidente Macri por los cambios en la economía, por “llevar a Argentina de vuelta al mundo”. El presidente argentino subrayó la predisposición para recibir inversiones y la llegada de empresas estadounidenses, como un modo “de generar empleo, que es la única manera de acabar con la pobreza” [7] . Prometen que el sector empresarial de Argentina y de EEUU trabajarán juntos para procurar la esperada “lluvia de dólares” auguradas por las reformas (el ajuste) implementado por el gobierno de Macri. Para ello, Pence viajó acompañado de ejecutivos de Lockheed Martin, Clorox, Boeing, HSBC, Monsanto, DHL, Meflife, CH2M, Nike, AES Energy, Citi y Exxon Mobile [8] . Se trata de buena parte de las transnacionales más importantes de los EEUU.
Desde un análisis serio sobre el “efecto positivo” de las inversiones extranjeras en cuanto a creación de fuentes laborales o incluso un impacto en el “desarrollo” (entendido en su versión amplia, no solo como crecimiento económico) el historial de estas empresas en países periféricos da cuenta de que, en general, tienden a contribuir a con una mayor precarización/explotación laboral que se suma a una extracción de excedentes y desinversión en un mediano plazo, además de que no contribuyen al desarrollo de know-how tecnológico a nivel local [9] . Precisamente, representantes de la Cámara de Comercio de EEUU advierten que las inversiones no llegarán de inmediato porque antes es necesario profundizar el proceso de cambio en Argentina, avanzando en reforma laboral, tributaria y aduanera, aclarando que, por ejemplo “el costo laboral es muy alto en Argentina” [10] . Agrega además que los tres sectores “clave” en el vínculo comercial entre Argentina y EEUU son: los limones, la carne y el biodiesel.
Por un lado, llama la atención la advertencia sobre la necesidad de una reforma laboral, en vista de lo que ha sucedido en Brasil en torno a una reforma laboral sumamente regresiva [11] . Por otro lado, considerando los sectores “clave”, parece que se busca reforzar relaciones totalmente asimétricas, en las que Argentina se compromete a profundizar su rol de primario exportador, apuntalado por la presencia de multinacionales estadounidense que competirán duramente con las iniciativas de industria nacional o local. Este panorama, además, nos brinda un indicio sobre el rumbo real de los lineamientos de la gestión Trump (más allá de las declaraciones trasnochadas) que parecen encaminadas a seguir con una larga tradición en la política estadounidense: promover proteccionismo y una amplia selectividad respecto de sus importaciones, a la vez que el gobierno presiona para expandir capital y mercados estadounidenses hacia el exterior.
El escenario se presenta complejo: Estados Unidos se arroga sin eufemismos el rol de “policía hemisférica” (rol que también asumió con Obama, pero desde un discurso menos injerencista) junto con una política de expansión comercial y de inversiones. Se propone salvar a la región de los Estados fallidos y las dictaduras “porque eso es lo correcto” (tal como sentenció Pence en Colombia). Para ello, procurará reforzar las democracias neoliberales y los Estados criminales (como México o Colombia) que sí se presentan como una garantía para la “estabilidad regional” y la seguridad de EEUU, condición fundamental para la salud de los negocios y de una política solo capaz de operar por y para los mercados.

Silvina Romano: Investigadora CELAG

Notas:

[1] https://www.nytimes.com/2017/08/12/world/americas/venezuela-nicholas-maduro-military-option.html
[2] http://www.globalresearch.ca/us-southcom-operation-venezuela-freedom-american-strategy-to-overthrow-the-maduro-government/5530383
[3] https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2017/06/15/vice-president-mike-pence-travel-central-and-south-america
[4] https://www.pagina12.com.ar/56439-buscando-aislar-a-venezuela
[5] http://www.lanacion.com.ar/2053376-la-argentina-ha-comenzado-un-renacimiento-economico-y-politico-y-otras-frases-de-pence-en-olivos
[6] https://www.brookings.edu/research/economic-sanctions-too-much-of-a-bad-thing/
[7] http://www.ambito.com/893709-macri-recibe-en-olivos-al-vicepresidente-de-estados-unidos
[8] http://www.infobae.com/economia/2017/08/15/myron-brilliant-la-visita-de-pence-muestra-que-la-argentina-es-importante-para-los-eeuu/
[9] http://www.eldiplo.org/index.php/archivo/205-estalla-europa/verdad-y-mentira-de-la-inversion-externa/
[10] http://www.infobae.com/economia/2017/08/15/myron-brilliant-la-visita-de-pence-muestra-que-la-argentina-es-importante-para-los-eeuu/
[11] https://notasperiodismopopular.com.ar/2017/07/11/brasil-senado-aprobo-reforma-laboral/

lunes, agosto 21, 2017

De regreso a Octubre



Un repaso por “Cómo hicimos la Revolución Rusa”, permite comprender porqué, además de ser el principal dirigente de la Revolución Rusa junto con Lenin, es un historiador imprescindible sobre la misma.

“Una lucha franca y directa por la conquista del poder capacita a las masas trabajadoras para adquirir en breve tiempo tesoros de experiencia política y pasar rápidamente de un estadio a otro en el proceso de su evolución mental”. Cómo hicimos la Revolución de Octubre
Si bien el voluminoso Historia de la Revolución Rusa es considerado el clásico por excelencia, único e inigualable sobre el tema, en Cómo hicimos la Revolución Rusa de Ediciones IPS-CEIP, Trotsky sintetiza una serie de lecciones teóricas y políticas que hoy en día son fundamentales conocerlas, para cualquier partido y militante que emprenda o se encuentre luchando por una sociedad gobernada por los trabajadores.

La última palabra la pronunciaran los obreros de Europa…

En los ratos libres de las Negociaciones de Paz de Brest Litovsk, Trotsky comenzará a escribir “Como hicimos la Revolución Rusa”. Aunque el objetivo del libro será explicar casi de manera urgente a las masas obreras de Europa como los bolcheviques habían triunfado, el folleto se convirtió en un clásico del marxismo. Como bien aclara en la introducción, los discursos de la delegación que el mismo encabezaba “se dirigía a todos los obreros de los países oprimidos por la guerra”, con la convicción de que los mismos pronunciaran la última palabra sobre la guerra, al igual que sobre todas las cuestiones fundamentales.
Trotsky trazará un cuadro completo sobre los fuerzas actuantes de Rusia en 1917, que intereses defenderán en el devenir de ese año y como se irán clarificando todas las diferencias políticas estratégicas entre los distintos partidos políticos. La curva ascendente de la lucha de clases a través de 1917, tras la Revolución de Febrero, darán a los soviets de obreros, campesinos y soldados un rol predominante en la política rusa. Trotsky parece estar tomándole el pulso a las masas cuando describe y analiza el papel que juegan. El gobierno de coalición formado por representantes de la burguesía y miembros del Partido Socialista Revolucionario (SR) no logra llevar a cabo las demandas elementales que reclamaban las masas: el problema de la paz, las demandas de tierras, pan, el abastecimiento, la organización industrial, los conflictos locales, etc. Trotsky menciona que para estos problemas solo había dos soluciones: “o se expulsaba a la burguesía del poder y la revolución marchaba hacia adelante, o se amordazaba a las masas populares través de la represión”. Las Jornadas de Julio serán parte de esta disyuntiva: los soviets locales de Petrogrado cansados de las dilaciones y descontentos con sus dirigentes, deciden llevar adelante una manifestación armada prematura. La intervención de los bolcheviques en la misma, sin renunciar a la agitación entre las masas, logró que a pesar del saldo de miles de detenciones, asesinatos y apaleamientos a los obreros, no se convierta en una derrota trágica. El partido bolchevique fue declarado contrarrevolucionario por el gobierno provisional, pero la influencia del mismo se acrecentó entre las masas.
El golpe de Estado de Kornilov también pondrá a prueba a los bolcheviques: sin apoyar políticamente y continuando su denuncia hacia el gobierno contrarrevolucionario de Kerensky, decide enfrentar con las armas el levantamiento. Si bien el golpe es sofocado rápidamente, los bolcheviques quedarán armados desde ese momento. A esa altura de los hechos, el poder de los soviets se tornará decisivo y en su interior comienzan a ganar poder los bolcheviques, pasando a influenciarlos uno tras otro en el transcurso de los meses siguientes. El mismo Trotsky reflexiona sobre estos cambios y permite comprender teóricamente la mecánica del proceso revolucionario: “La revolución se caracteriza por el rápido cambio que se efectúa en la conciencia de las masas: capas sociales siempre nuevas adquieren experiencia, revisan sus opiniones anteriores, forman concepciones nuevas, descartan a sus antiguos dirigentes, nombran otros y avanzan con ellos. En tiempos de revolución, las organizaciones democráticas establecidas sobre la complicada base del sufragio universal quedan inevitablemente al margen del desarrollo que toma la conciencia política de las masas. No así los soviets. Estos dependen directamente de grupos orgánicos tales como talleres, fabricas, minas, compañías, regimientos, etc.”.

Democracia capitalista o dictadura de los trabajadores

La sociedad rusa se encontraba partida al medio. La guerra que llevaba cuatro años, encontraba millones de soldados esperando la muerte en los frentes de batalla, diezmados por el hambre, el frio, sin refuerzos, sin abrigos ni provisiones y desertando de a miles. El reclamo de pan, con las largas colas diarias aguardando al menos una ración de comida en establecimientos, sin lograr conseguirlo, llevaba los ánimos populares a buscar como sea ponerle fin a semejante sufrimiento. Para el mes de Octubre, Lenin ponía en la orden del día la toma del poder por los bolcheviques. Si meses atrás, estando en minoría en los soviets, los bolcheviques disponían como consigna central “¡Todo el poder a los soviets!”, una vez que lograron hacerse de la mayoría, empezaron la cuenta regresiva por planificar la insurrección armada. La fuerza sobre la que se apoyaba el partido “consistía en el espíritu revolucionario de las masas y la disposición que las animaba para marchar bajo sus banderas”.
A principios de mes el Comité Ejecutivo de Petrogrado bajo la influencia bolchevique, con la idea de defender la capital de la ocupación alemana, crea el Comité Militar Revolucionario, que será el instrumento de hecho de la Revolución de Octubre. Los bolcheviques se encaminaban abiertamente hacia el levantamiento armado, confiando en que el Segundo Congreso de los Soviets, llamado para el 7 de Noviembre resolvería la toma del poder. La lucha por un gobierno soviético solo serio posible por medios revolucionarios, ya que todos los partidos de izquierda y con influencia en las masas, a excepción de los partidarios de Lenin y Trotsky, se mostraron incapaces de luchar por hacerse con el poder. Para llevar adelante esto, los bolcheviques rompen con la Conferencia Democrática celebrada dos días antes de la insurrección, y al mando de Trotsky se retiran del Pre parlamento, trabajando en los preparativos finales.
Durante las últimas horas del 24 de octubre, las guardias militares de Petrogrado tomaban los principales puntos de la ciudad. Al día siguiente, antes de que sesione el Segundo Congreso de los soviets, Trotsky como jefe del Comité Militar Revolucionario, declarará el final del gobierno de Kerensky y proclama que el poder se encuentra en manos del organismo que representa. Minutos después Lenin hará su aparición en la Asamblea y declara que el poder ha pasado a manos de los soviets de toda Rusia, dando comienzo a una nueva era en la historia de la humanidad.
Naturalmente, enfrentarán adversidades desde el primer día, sabotajes, empleados y funcionarios estatales que se negaran a imprimir ordenes del nuevo gobierno, obreros del ferrocarril que boicotearán la utilización de ese medio de transporte, sectores del correo que desoirán las ordenes bolcheviques y todo tipo de trabas que deberá sufrir el nuevo gobierno.
Vale aclarar que muchos de los trabajadores que se rebelaban ante el gobierno soviético eran elementos directamente influenciados por los mencheviques y los SR. Uno de los capítulos iniciales que pondrán en vilo al primer mes de la revolución, será las negociaciones de paz, donde Trotsky nuevamente jugará un rol decisivo.

Los delegados del régimen más revolucionario con la casta más reaccionaria de Europa

Las negociaciones con Alemania como parte de poner fin a la participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial se sucedieron entre fines de diciembre de 1917 hasta la firma del 3 de marzo de 1918, viéndose interrumpidas en varias ocasiones, por encontrase Rusia ya inmersa en el proceso de guerra civil que desataron las clases despojadas del poder, con ayuda de los imperios europeos y por otro lado, no lograr ponerse de acuerdo con los bandidos alemanes. Sabido es que en el propio partido gobernante florecieron tres tendencias en el curso de las negociaciones: el grupo liderado por Bujarin, que sostenía llevar la guerra revolucionaria hasta las últimas consecuencias; la que lideró Lenin en minoría, que opinaba que debía firmarse la paz inmediatamente por no encontrarse el país con la posibilidad de llevar adelante una guerra con los alemanes; y la tendencia liderada por Trotsky, que opinaba que debía demorarse lo mas que se puedan las negociaciones para ganar tiempo y agitar a favor de la insurrección de las masas alemanas, que se encontraban luchando contra el gobierno de su país. Nuevamente será Trotsky el encargado de dejar retratado el ambiente partidario de esos días, sin menospreciar la opinión de sus rivales ni sobredimensionar su propio rol clave en las discusiones partidarias, ya que fue él quien tendió un puente entre la posición de Lenin y los partidarios de Bujarin. Valorando la resolución final que tomo el partido, señala: “Hubiera sido infantil tener como base de nuestros actos la moral abstracta de la revolución. El problema no era sucumbir con honor, sino sobrevivir para una futura victoria. La Revolución Rusa quiere vivir, debe vivir, y para ello debe rehusar toda batalla superior a sus fuerzas”.
Como sucede con los escritos de Trotsky, a la vez que describe los sucesos donde formó parte fundamental, los analiza profundamente de forma dialéctica. Trata de sacar lecciones de las experiencias revolucionarias, dejar conclusiones que sirvan para que la clase trabajadora no empiece su lucha desde cero, sino que se apropie de su tradición, la estudie, aprenda de sus aciertos y errores. Su esfuerzo porque los partidos comunistas no copien mecánicamente las experiencias del pasado y busquen en las formulas preconcebidas el armamento político para luchar por la revolución socialistas, nos hace recordar las palabras de Lenin en su clásico texto El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo discutiendo con los partidos comunistas de Europa, que querían repetir la experiencia bolchevique sin tener en cuenta las condiciones objetivas de cada país, Lenin les recordaba que preferían que los halaguen menos a los bolcheviques y que estudien más profundamente su experiencia. Trotsky parece decir lo mismo en este hermoso texto.

Ricardo Farías

Ataque terrorista en Barcelona: el imperialismo alimenta el fanatismo islamista ¡Socialismo o barbarie!



Desde la corriente Lucha de Clases-Corriente Marxista Internacional condenamos de la manera más implacable el criminal atentado terrorista perpetrado por activistas del ISIS en Barcelona que ha provocado, hasta el momento, 13 muertos y ha dejado más de 100 personas heridas.

El ataque ha tenido lugar en la popular zona de Las Ramblas, en el centro de la ciudad, atestada de turistas y residentes locales, con una furgoneta que ha arrollado a decenas de personas indefensas. Nos solidarizamos con todas las víctimas y sus familiares en estos momentos de sufrimiento y dolor.
Inmediatamente, como en casos anteriores en Manchester y Bruselas, se ha despertado espontáneamente la solidaridad popular con las víctimas y afectados. Mucha gente ha ofrecido sus casas para alojar a turistas y residentes que no pueden desplazarse a sus hoteles o viviendas por la paralización del metro, los trenes y los autobuses urbanos. Los taxistas están llevando gratuitamente a la gente a sus domicilios. Este es el verdadero espíritu humano y no el rencor, el odio y la división -tan queridos por la derecha y los reaccionarios- para enfrentar a la gente por su religión, color de piel o procedencia.
Este es un ataque absolutamente reaccionario que va contra los intereses de la clase trabajadora y de los trabajadores inmigrantes en el Estado español, así como de los refugiados que huyen de la barbarie causada por el imperialismo en Oriente Medio. Fortalece a la reacción en todas partes, y será utilizado por la derecha y los imperialistas para extender el veneno del racismo y la xenofobia para dividir a la clase trabajadora, además de ofrecer una nueva excusa para atacar los derechos democráticos y libertades civiles de la población, en el Estado español e internacionalmente.
Las últimas noticias informan de la detención de dos terroristas vinculados al ataque, aunque ninguno de ellos participó personalmente en el mismo. El conductor de la furgoneta y su ayudante continúan huidos en el momento de escribir esta declaración. También se informa que los Mossos (la policía catalana) han abatido a otros cinco terroristas tras abortar un ataque similar con 6 personas heridas en la turística localidad de Cambrils, en la provincia de Tarragona, limítrofe con la provincia de Barcelona. También se vincula al ataque de Barcelona una explosión de gas ocurrida el día anterior en un piso de Alcanar (Tarragona), donde supuestamente los terroristas habrían estado confeccionando artefactos explosivos.
Mientras condenamos este ataque cobarde y desalmado no nos olvidamos ni por un momento –como sí lo están haciendo todos los gobiernos burgueses, sus partidos y sus medios de comunicación– que atentados como el de Barcelona, y más terroríficos aún en su secuela de muertos y barbarie, son el pan de cada día en países como Siria, Irak, Egipto, Pakistán, Nigeria o Sudán. En gran cantidad de casos, estos ataques son llevados a cabo por grupos respaldados y financiados hasta ayer mismo por quienes ahora derraman lágrimas de cocodrilo en los gobiernos de Europa y EEUU, y por sus gobiernos “aliados” en Oriente Medio como el de Arabia Saudita. No nos olvidamos por un momento que el pueblo de Yemen está siendo masacrado con miles de muertos, a través de bombardeos indiscriminados y del asedio por hambre y sed, por una coalición liderada por la monarquía saudí, amiga de la monarquía española y de las Constructoras del Ibex35, junto a EEUU y Gran Bretaña.
El atentado de Barcelona ha seguido las pautas de ataques similares ocurridos en el último año y medio en Francia, Gran Bretaña y Alemania, con la utilización de coches, furgonetas y camiones para atropellar a peatones indefensos y causar el máximo daño posible. Como en los atentados habidos en estos países, los autores del ataque de Barcelona no son refugiados de Oriente Medio –como interesadamente y con su manipulación habitual claman los medios de comunicación de la derecha y de los grupos xenófobos– sino activistas nacidos, criados y educados en Europa y que han adquirido su fanatismo en los últimos años en el caldo de cultivo de la pobreza, el desempleo, la marginalidad y la lumpenización de los barrios pobres marginados de las zonas metropolitanas de París, Londres, Bruselas o, para el caso, de Ceuta y Melilla.
La autocomplaciencia que habían mostrado hasta ahora el gobierno del PP y multitud de “expertos” antiterroristas sobre la relativa inmunidad del Estado español a este tipo de ataques, por la supuesta experiencia acumulada con la actividad pasada de ETA y el atentado del 11-M de 2004 en Madrid, ha recibido un duro revés. El Estado español no era inmune, como no lo es ningún país imperialista implicado a lo largo de los últimos 15 años en haber llevado la barbarie y la desolación a todo Oriente Medio en aras de los intereses de sus grandes multinacionales del saqueo y de asegurar su dominio diplomático y militar en esta parte tan sensible del planeta.
El Estado español forma parte de la llamada “Coalición internacional” contra el terrorismo islámico, que lidera EEUU. El ejército español tiene desplazados 425 efectivos en Irak dedicados, principalmente, al adiestramiento de las Fuerzas Armadas iraquíes y de la policía. El Estado español también participa en una operación bilateral con Francia en Gabón y Senegal, con dos aviones de transporte aéreo para tropas y material con un despliegue de unos 100 efectivos. En Mali, el Ejército español colabora con las tropas locales con 150 soldados. En Turquía, España ha desplegado una treintena de baterías antimisiles en la frontera con Siria, donde hay destinados 150 militares. Ha sido justamente, la participación española en dicha Coalición Internacional, la justificación que ha utilizado el ISIS en un comunicado para su ataque de Barcelona.
La persistencia de esta política imperialista, basada en la guerra permanente, bombardeos, muerte y desolación es lo que ha creado el medio de cultivo para el desarrollo del ISIS y de otros grupos terroristas islámicos en Oriente Medio. Más aún, en su origen, todos estos grupos fueron criaturas creadas y financiadas por el imperialismo y Arabia Saudita para desestabilizar y derrocar gobiernos que escapaban al control de Occidente: en Afganistán, Irak, Siria, Libia, etc. Es un hecho que Al Qaeda y, posteriormente el ISIS, no existían en Irak antes del derrocamiento de Sadam Hussein, ni tampoco en Siria ni Libia antes de la intervención imperialista en estos países tras el estallido de la “Primavera Árabe”. Fue a través del caos y la desolación provocada por la invasión de Irak, auspiciada por verdaderos criminales de guerra como G. W. Bush, Blair y Aznar, como el fanatismo islamista se extendió por toda la región. Esto se amplió y profundizó tras los bombardeos en Siria y Libia a partir de 2011 junto al entrenamiento y financiación de grupos islamistas en estos países por las potencias occidentales. Como un cruel anticipo de lo que hemos visto ahora en Barcelona, cientos de familias obreras de Madrid –la mitad de origen inmigrante– pagaron un duro precio por la implicación española en la invasión de Irak en 2003 con el brutal atentado del 11-M de 2004 que provocó 200 muertos.
Si, como es probable, la respuesta del gobierno español y demás gobiernos occidentales a este último ataque en Barcelona, es acrecentar la intervención militar e imperialista en Oriente Medio, lo que tendremos será nuevos ataques y atentados en suelo europeo.
Al final, el terrorismo islámico y el imperialismo son hermanos gemelos. Se alimentan y necesitan mutuamente. Este atentado provocará una nueva ronda de bombardeos en Oriente Medio, que a su vez alimentarán el terrorismo islamista que se implicará en nuevos atentados.
A su vez, la barbarie que vemos en Oriente Medio inflamará las mentes de jóvenes desclasados de origen musulmán que malviven en barrios marginales de Europa, más deteriorados aún por los efectos de la crisis capitalista, y que serán presa fácil de los demagogos y mulás financiados por Arabia Saudita y demás monarquías corruptas del Golfo Pérsico, aliadas de Occidente.
Todo el que tiene ojos para ver puede entender el vínculo que existe entre esta forma particular de barbarie –el terrorismo islámico– y el propio sistema capitalista e imperialista, a lo largo de las últimas décadas.
La obligación que tienen la izquierda española, y Unidos Podemos en particular, es elevar el nivel de comprensión de las masas de la población, y de las familias obreras en particular, sobre lo que está sucediendo. Deben mostrar el vínculo existente entre los intereses de las multinacionales españolas y occidentales, y sus gobiernos, con el caos producido en Oriente Medio en los últimos años y, en particular, con el surgimiento y desarrollo del terrorismo islamista, y cómo ambos factores se alimentan mutuamente. Frente a las demandas de “unidad nacional” y “unidad institucional” que han lanzado Rajoy y el presidente de la Generalitat, Puigdemont, los dirigentes de UP deben rechazar cualquier intento que pretenda implicarles en un frente común con el gobierno del PP y la derecha. Deben exigir la retirada inmediata del ejército español de Oriente Medio y África y mantener la crítica y oposición formulada meses y años anteriores a la intervención imperialista y militar en estas zonas.
El mantenimiento del capitalismo es incompatible con un futuro de pleno empleo y condiciones de vida dignas y civilizadas para todos. Menos aún en los guetos de los barrios marginales, de donde se alimenta el ISIS para el reclutamiento de sus activistas en Europa. Unidos Podemos debe adoptar una política claramente socialista que ofrezca una alternativa a la crisis capitalista permanente.
Unidos Podemos debe emplazar al PSOE y a los sindicatos a conformar un frente común para defender todas estas posiciones, para exigir la retirada de las tropas españolas de Oriente Medio y África, contra la criminalización de la población inmigrante de origen musulmán, contra cualquier manifestación de xenofobia y racismo de la derecha y de grupos fascistas y reaccionarios. Sobre todo, deben movilizar a la población contra cualquier intento del PP de recortar aún más nuestros derechos democráticos o de endurecer la legislación penal con la excusa de “combatir el terrorismo”, y mantener claramente su exigencia de la derogación de la Ley Mordaza y demás reformas represivas incorporadas al código penal en los pasados 5 años.
La derecha querrá aprovechar la excusa del terrorismo islamista, como hasta hace poco utilizaba a ETA y a la “kale borroka”, para criminalizar la protesta social y nuestras demandas democráticas. Así, querrán utilizar el espantajo del terrorismo islámico para criminalizar el derecho democrático-nacional de Catalunya a su autodeterminación y la convocatoria del referéndum del 1 de octubre, o la lucha ciudadana contra el negocio turístico capitalista desenfrenado, o las luchas obreras contra la explotación capitalista como las del aeropuerto de El Prat, y otras.
Frente a los intentos del gobierno del PP de utilizar el atentado de Barcelona para fortalecerse, ocultar su corrupción y sepultar las crecientes luchas obreras, Unidos Podemos debe emplazar a todo lo que hay de vivo y progresista en la sociedad española a que se les una, para explicar y agitar con más ahínco que nunca sobre la necesidad de echar al gobierno del PP, haciendo ver que su política exterior, cómplice y copartícipe de la política imperialista europea y estadounidense, sólo traerá nuevos ataques terroristas, y más desolación y padecimiento para las familias trabajadoras del Estado español.