domingo, febrero 18, 2018

La importancia de Lenin: tres ideas para la generación “millennial”



¿Nos sirve el pensamiento de Lenin? Acá una breve respuesta para “millennials”.

Los “milleanialls”, jóvenes que nacieron en 1985 en adelante, son la generación del siglo XXI. Nacieron en la era de la información con redes sociales e internet. Tienen una personalidad crítica, altos niveles de escolaridad y protagonizaron los movimientos de 2011, a tres años de la crisis de 2008, en Occupy Wal Street, #YoSoy132, o en el movimiento de los Indignados.
Sus hitos generacionales son Julian Assange de Wikileaks y Edward Snowden (consultor del FBI en Estados Unidos que desmontó los aparatos de seguridad y espionaje de Obama). Curiosamente aceptan la idea del socialismo. En Estados Unidos un 24 % mira con simpatía a figuras como Marx, Engels y Lenin.
Vladimir Lenin murió en 1924 de una hemorragia cerebral. Inmediatamente fue embalsamado. Su cuerpo se encuentra en Moscú, en un mausoleo, en total exhibición.
A Lenin lo mataron varias veces después de 1924: convirtieron su pensamiento en la más aberrante fórmula del dogmatismo (DIAMAT). En marxismo de manual, útil para todo momento. En su nombre justificaron todo tipo de atrocidades autoritarias (el estalinismo) y tras la caída del muro de Berlín a Lenin le atribuyeron la causa de todos los fracasos de la izquierda del siglo XX (autoritarismo, verticalismo, hipercentralismo).

Acá algunas ideas, sintéticas, para la generación “millennial”

Uno. Lenin daba una importancia crucial a las ideas y a la organización marxista. En Rusia hacia inicios del Siglo XX la principal fuerza política antizarista que combatía a los Romanov eran los llamados “narodniki”, populistas, que organizaron a decenas de miles de jóvenes clandestinamente y pensaban que los campesinos eran la clase llamada a derrocar al zar. Los “narodniki” eran la organización de izquierda más fuerte y su método consistía en alentar el terrorismo individual y en atentados armados en contra de los funcionarios de la dictadura.
Mientras, los socialistas organizados por Lenin, preferían alentar círculos de discusión de las ideas marxistas. Difícilmente alguien en pleno juicio podría sostener que las ideas marxistas eran más peligrosas que todos los atentados armados por los grupos clandestinos contra los Romanov.
Pero, el "heterodoxo" y "terco" Lenin decía que el asesinato de tal o cual ministro no cambiaba las cosas. Que había que impulsar la sublevación de las masas, organizar millones de personas, y sólo cuando las masas estuvieran organizadas y llegara la hora decisiva, recurrirían al alzamiento armado: Lenin no era pacifista pero pensaba que las armas debían ser empuñadas por la totalidad del pueblo. Especialmente por el proletariado, la clase que podría encabezar la revolución.
Un estallido social requiere de una organización que pueda comandar los agravios del pueblo. Por eso peleaba Lenin, por construir un partido que se preparara para enfrentar la centralidad del estado capitalista. Mientras la burguesía tiene a sus especialistas y el control del estado la lucha de los explotados no puede desarrollarse sin organización, sin preparación, sin dedicación a conspirar para la luchar contra los agravios del pueblo. Nos derrotan y siguen derrotándonos por nuestra escasa capacidad de organización. La espontaneidad impide la victoria, dice Lenin.

Dos. Lenin se rebeló contra el dogmatismo de su tiempo. El marxismo del Siglo XX tenía su principal organización en Alemania. El Partido Socialdemócrata era el partido más grande, con más influencia y más éxitos (parlamentarios, capacidad de organización sindical y capacidad de movilización, de formación de intelectuales marxistas) lo que llevó a pensar que la revolución europea comenzaría en Alemania: por la fuerza del proletariado (social y culturalmente), por los éxitos del Partido Socialista y difícilmente alguien podría sostener que la revolución podría llegar en la atrasada, campesina y culturalmente populista Rusia.
Si bien Trotsky fue el primero en advertir esta cuestión, Lenin, polemizó duramente con los marxistas alemanes sobre la estructura social rusa y concluyó que era posible una revolución social dicho país . Al mismo tiempo, el Partido Bolchevique, centralista y democrático, estaba inspirado en la socialdemocracia alemana pero advertía que no podía copiarse al píe de la letra lo sucedido en Berlín.
El bolchevismo era una forma de organización socialista para las peculiaridades rusas: en medio de la ilegalidad, la represión del zarismo es que se requería un partido estrictamente organizado, centralizado y centralista. Tanto la forma de partido, como la discrepancia sobre la idea general y dogmática de la preponderancia de la revolución en Alemania fueron motivos de la rebelión leninista contra el marxismo dogmático de su tiempo.

Tres. Las Tesis de Abril y El Estado y la Revolución son los textos más antiautoritarios, libertarios y críticos del estado moderno escritos en el Siglo XX. En sus Tesis de Abril sostiene que debían abolirse las viejas estructuras de toda Rusia y que debían sustituirse el poder de la burguesía.
Se peleaba por “No una república parlamentaria -volver a ella desde los soviets de diputados obreros sería dar un paso atrás- sino una república de los soviets de diputados obreros, braceros y campesinos en todo el país, de abajo arriba". Disolver la policía, el ejército, abolir la propiedad privada es, definitivamente, el primer proyecto de poder de nuevo tipo, poder de obreros y campesinos que controlaba la gestión de la producción social y de la banca.
Lenin pensaba que el poder de los soviets y el comunismo debía ser la forma de gobierno que garantizara que cada cocinera de Rusia tuviera el poder del estado. Entonces, Lenin llegó a concluir que la propia URSS, antes de su muerte, era un estado obrero, pero difícilmente un estado comunista. Lenin pensaba que debía internacionalizarse la revolución a todo el mundo pues la única forma de reemplazar el capitalismo era con una revolución mundial. En dichos momentos Lenin fue un férreo pensador marxista antiutoritario, libertario y crítico del estado centralizado y moderno.
Lenin, visto a contrapelo, era un herético, un heterodoxo y un crítico radical de las ideas de su tiempo. Conviene recuperar sus ideas para las luchas en el Siglo XXI: por un nuevo militantismo marxista que de importancia a las ideas y a la organización, no dogmático y que se cuestione todo el tiempo lo ordinario y obvio. Que critique la idea de estado como una banda de capitalistas y el monopolio de la violencia apuntando a su destrucción como una cuestión estrategia del comunismo en el Siglo XXI. Todo ello pensando en este nuevo siglo. Un, dos, tres, por Lenin y pensemos los contornos inciertos del futuro.

Sergio Abraham Méndez Moissen
México @SergioMoissens

La persecución de la oposición bolchevique rusa



En este texto de 1930, león Sedov denuncia la profunda persecución, deportaciones y aislamientos que ya sufrían no solo los miembros de la Oposición de Izquierda sino cualquiera que fuera sospechoso de serlo.

Cómo se preparó el XVI Congreso del Partido

Desde la primavera de este año, los líderes stalinistas se han visto nuevamente obligados a plantear como una tarea del momento la cuestión del "exterminio de la Oposición". Esta tarea surge del hecho de que, a pesar de las jactancias en contra de los miembros del aparato, la Oposición vive, trabaja y continuará trabajando. Es suficiente con revisar los documentos soviéticos para convencerse de que rara vez se lleva a cabo una reunión de núcleo o una conferencia del Partido sin la participación de oposicionistas o semioposicionistas. La lucha de aparatos contra la Oposición de Izquierda se desarrolla exclusivamente por medio de la represión. En relación con este Congreso, la represión se acrecentó terriblemente. El monolitismo podrido de la cima está garantizado por la coerción, los arrestos, los destierros en el fondo. Las celdas de aislamiento reemplazan la discusión que debería haber precedido al Congreso. Así es como se preparó el Congreso del Partido.
El objetivo de este artículo es dar los auténticos hechos, particularmente sobre los "preparativos" para el Congreso. En enero-febrero hubo una fuerte ola de arrestos de Oposicionistas, de camaradas que simpatizaban con ellos e incluso de camaradas simplemente sospechosos de simpatizar con ellos. De acuerdo con un cálculo aproximado más o menos correcto, 300 camaradas fueron arrestados solo en Moscú. Un gran número de camaradas arrestados en las provincias pasaron por Moscú a la prisión de Butirskaia, procedentes principalmente de Ucrania, y especialmente del Donbas (el distrito minero proletario).

Los trabajadores no partidarios arrestados

En Butirki, había unas pocas docenas de trabajadores no partidarios de Moscú, arrestados por la simpatía que expresaron por la Oposición, que ahora son deportados a Siberia. Entre los presos, también hubo un cierto porcentaje de capituladores, principalmente de aquellos que se arrepintieron bajo la influencia de una debilidad momentánea, y que posteriormente declararon, casi abiertamente, que habían cometido un error. Muchos de ellos ya no son deportados, sino enviados a las celdas de aislamiento. Ahora exigen de los capituladores no solo la total y absoluta negación de sus convicciones, sino también que revelen todas sus conexiones. Ante la negativa, está el aislamiento (Zabrovskaia, Blumenfeld y docenas de otros).
La duración de los arrestos y las deportaciones se puede ver en el hecho de que entre los arrestados hay un gran porcentaje de personas arrestadas por casualidad, "confiscadas" por razones de relación o simplemente por decir "Hola a un oposicionista". Así es como arrestaron a docenas de personas que no tienen ninguna conexión con la Oposición. (¡Con frecuencia sucede que se convierten en oposicionistas reales en prisión o deportación!) Durante este período, los compañeros de Moscú han distribuido un folleto y se han hecho cargo de una serie de huelgas provocadas por la política de la burocracia (en Serpuchov en Moscú, cuatro fábricas de Mostriutaga y otros lugares). Esto ha irritado aún más a la burocracia.
Una ola de arrestos que comenzó al final del invierno continuó aumentando hasta el mes de mayo. El número de personas arrestadas en este período es de al menos 500, sin contar más de 100 personas arrestadas que fueron transportadas al aislamiento. En este momento, la cifra se incrementó aún más.
Una observación debe hacerse aquí. La represión stalinista ejercida contra los bolcheviques-leninistas se distingue de la practicada contra los mencheviques y SR [socialistas revolucionarios]. Si bien estos últimos simplemente están aislados de la vida social del país, para obstaculizarlos en su acción contrarrevolucionaria contra la dictadura proletaria para los oposicionistas que luchan contra el centrismo[1] que trastorna la dictadura del proletariado: el curso stalinista está dirigido hacia su estrangulación moral y su exterminio físico.
Entre los oposicionistas arrestados en el invierno estaban los camaradas Silov y Rabinovitch, que habían desatado en su contra el odio especial del aparato: han recibido disparos. Como el camarada Blumkin recibió un disparo antes que ellos, este crimen es conocido en todo el mundo.
La represión se agudizó contra todos los deportados. Se estableció un régimen de horror: han perdido el derecho al trabajo, es decir, el derecho a servir, y por eso han adquirido el derecho a tener hambre. La ayuda oficial que recibe un deportado se ha reducido hace mucho tiempo a 15 rublos ($ 7,50 por mes) y eso significa hambre y frío en invierno. Como no tienen derecho a ser miembros de las cooperativas, con frecuencia no pueden comprar nada, incluso con estos 15 rublos; viven en alojamientos sin fuego, permaneciendo durante semanas sin comida caliente, a menudo sin luz. Especialmente dolorosa es la situación de los deportados en Narym, uno de los lugares más terribles de deportación en Siberia. Los deportados a Narym están literalmente condenados a morir de hambre. Además en Narym que, por la dureza de las condiciones de vida, es similar a un centro de aislamiento, transportan a los bolcheviques originalmente deportados a otro lugar, en un número cada vez mayor. Es un curso deliberadamente dirigido hacia el exterminio físico de la Oposición. Más allá de las privaciones materiales, todo deportado está expuesto a innumerables "pequeñas" vejaciones, fruto de la absoluta arbitrariedad e impunidad de la GPU [policía secreta de la URSS hasta 1934]. La ayuda, ya pequeña, se paga con retraso (se cita un caso en el que se retuvo durante cuatro meses y donde la única respuesta a la demanda era una burla de este tipo: "¡Vaya a Moscú!". Es decir: ¡capitula! En una situación similar, un camarada reducido a la desesperación pidió que lo condujeran a un centro de aislamiento, y esa no es la única instancia); simplemente se sospecha que las personas sospechosas de conocer a un oposicionista deportado son arrestadas, sembrando el terror entre la población local para llevar a los oposicionistas a un absoluto aislamiento.
Se organizan redadas sistemáticas, en las que no solo se confiscan las obras políticas del camarada L.S. Sosnovsky, en prisión (le secuestraron su trabajo sobre la política agraria del centrismo); al camarada C.C. Rakovsky (su declaración al Partido fue requisada, etc.), sino también citas de las obras de Marx y Lenin. Esto va acompañado de un bloqueo de mensajería para aislar políticamente a los deportados. Durante el Congreso, la GPU no dejó pasar ni una sola carta para evitar la elaboración de una declaración colectiva de la Oposición. Pero no tuvo éxito, y una declaración con las firmas de los camaradas Rakovsky, Muralov, Kasparova y Kossior fue presentado (todos los deportados adhirieron). ¡En la deportación, recibir una carta es un evento! No estamos hablando de política sino de cartas familiares.
Todos los deportados viven bajo la amenaza constante de ser transferidos a un centro de aislamiento (y esta amenaza existe para lo más pequeño: por ejemplo, un retraso de cinco minutos para el registro obligatorio en la GPU). A menudo ni siquiera dan razones formales. El verdadero objetivo es destruir la intransigencia revolucionaria del oposicionista. Al mismo tiempo, con una tendencia abierta a transferir los puntos de deportación a las regiones más hostiles del Norte, los centros de aislamiento se abarrotan más. Su número siempre crece porque los que existen ya están llenos. El régimen en las cárceles y los centros de asilamiento es incomparablemente peor que el de la deportación. En las cárceles rara vez hay luz (las ventanas están cubiertas con un panel opaco), las celdas húmedas están ocupadas por dos o tres veces más prisioneros que los establecidos por las reglas; falta espacio para dormir, no solo en los catres, sino incluso en el piso.

En las celdas de aislamiento

Cuáles son las condiciones sanitarias no es difícil de juzgar. En sus celdas, los oposicionistas, separados unos de otros, se mezclan con contrarrevolucionarios y delincuentes que no solo detestan a nuestros camaradas como representantes del bolchevismo, sino que los odian y se burlan, derramando sobre ellos todo el odio que alimentan contra el poder soviético. El sistema de la GPU –mantener oposicionistas en celdas comunes con criminales- ni siquiera existía en las prisiones del zarismo. Este sistema se aplica solo a los oposicionistas. Los mencheviques (en Butyrki, por ejemplo) disfrutan de todos los derechos de los presos políticos; se mantienen separados de los delincuentes, las puertas de sus celdas están abiertas; ellos tienen una pequeña biblioteca a su disposición.
Las celdas de los oposicionistas están cerradas. En ninguna parte se les permiten visitas, no tienen derecho a hacer envíos al exterior. Y además de todo esto, son tratados rudamente y por diversión. Bajo tal régimen, las huelgas de hambre estallan recurrentemente, y algunas veces duran hasta la muerte (recordemos la heroica muerte del camarada Butov). A las huelgas de hambre, a las demandas mínimas de los prisioneros, la dirección de la prisión responde golpeándolas sistemáticamente, sumergiéndolas en agua en el frío invernal, etc. Las palizas son un sistema conocido en la prisión de Kharkov, en el Verchnye-Uralsk Solitary, en la prisión de Leningrado, y en muchos otros. Fue por golpes que el compañero Haenrichsen fue asesinado en la prisión de Leningrado. En este documento se aprende que el hambre prevalece en todos los lugares de deportación para los oposicionistas; se establece que para los bolcheviques, las condiciones de la deportación stalinista son incomparablemente peores que las del zarismo. Muchos deportados se han convertido en inválidos (hay docenas de ellos) por falta de asistencia médica, en Narym y lugares similares en otros lugares. Los enfermos graves ni siquiera son transportados a las regiones más cercanas habitadas donde se puede encontrar un médico. Cuando se decide transportar a un camarada enfermo, es solo cuando se encuentra en un estado de desesperanza. Este invierno, muchos compañeros tenían las extremidades congeladas, y algunos tuvieron que someterse a amputaciones porque no se les proporcionó asistencia médica a tiempo. Los bebés, justo después de su nacimiento, han sido retirados de su madre, y estas últimas enviadas a centros de aislamiento (camarada Yanovskaia, entre otros). El mismo documento nos informa que un nuevo fusilamiento de oposicionistas tuvo lugar en Solovski; no es raro que la GPU ahora realice procesos sumarios, no con sentencias definitivas de 3 a 5 años, sino de 10 años, en venganza por la conducta política de un camarada. Por ejemplo, sin ninguna prueba formal, el camarada Golodni fue condenado a 10 años de aislamiento. En todas las colonias de deportados, antes del XVI Congreso, los camaradas fueron arrestados y enviados al aislamiento. No damos aquí los nombres de las colonias ni los nombres de los camaradas arrestados; trataremos solo con los hechos más notables.

Una huelga de hambre en Ichim

En mayo, en Ichim, toda la colonia fue arrestada, 9 camaradas, así como 35 habitantes de la ciudad que, según la acusación de la GPU, habían sido sometidos a la propaganda de los oposicionistas. Todos están ahora en pésimas condiciones, nuestros camaradas nos escriben, están encerrados en la prisión de Sverdolsk. Dos de ellos están gravemente enfermos, no reciben la ración del prisionero político, están encerrados en celdas diferentes y se han visto obligados a declarar una huelga de hambre. Cómo terminó esta huelga de hambre y, sobre todo, cuál fue el destino posterior de los deportados de Ichim, no lo sabemos.
Los camaradas que nos informan llaman a esta detención junto con 15 no oposicionistas una "amalgama", lo que significa un enlace artificial con el propósito de desacreditar a nuestros camaradas por medio de personas ajenas a la oposición.
La destrucción de la colonia y la creación de una amalgama termidoriana (2) son obra de un provocador. Las provocaciones practicadas contra la Oposición recientemente han asumido proporciones Homéricas. Los grupos de la Oposición no solo siguen llenos de provocadores, sino que también "operan" en la deportación y en la prisión. Allí, su tarea es revelar a los más intransigentes, provocar la descomposición de camaradas líderes para capitular, etc. Un provocador que se muestra bajo la máscara de un "capitulador" es ahora un fenómeno actual en la deportación.
Así es como se destruyó la colonia de deportados en Kaminsk. Dos camaradas, Stolovsky y Densov, fueron trasladados a la prisión de Tomsk, los otros, a los rincones más lejanos de Siberia. Esta colonia se dispersó solo porque no produjo un solo capitulador. En su declaración al Comité Central de la CPSU, los camaradas de Kaminsk mostraron cómo se reclutan los cuadros de las organizaciones locales del Partido. Basándose en información exacta, nombran a más de 30 miembros del Partido que ahora ocupan puestos de responsabilidad que fueron agentes del terror blanco durante los días de Kolchak(3) y que fusilaron a miembros del Ejército Rojo.
Estos elementos son líderes de este distrito hasta el día de hoy. Los Kolchakistas se encuentran principalmente en gran número en la GPU. Este hecho arroja una sorprendente luz sobre la cuestión: ¿quién está llevando a cabo la política stalinista que acecha a los bolcheviques deportados, lo que ayuda a su exterminio?
¡Exmiembros de las guardias blancas, y no accidentalmente! En Rubtsevsk, Siberia, sin ninguna acusación formulada contra ellos, cuatro oposicionistas fueron arrestados: Abramsky, Antokolisky, Veskresensky, Evingelstaedt. Desde la prisión de Rubtsevsk, enviaron una declaración al Comité Central de CPSU el 4 de junio, en el que declararon: "Consideramos este acto represivo en nuestra contra solo como una preparación por medios inusuales para el XVI Congreso del Partido…", "La represión no detendrá la lucha por la reparación del Partido, así como el daño infligido no evitará al Partido de volver a las posiciones del leninismo".
El destino posterior de los camaradas de Rubtsevsk no lo conocemos. Por el contrario, no hay duda de que serán encarcelados en las celdas de aislamiento.
Una destrucción similar tuvo lugar en Kansk (camaradas Kusminsky y Landau), en Alma Ata (camaradas Goldin y otros), en Slavgorod, Chimkent y muchos otros lugares. Las redadas han tenido lugar en todas partes. El imprudente ataque contra el camarada Rakovsky ha sido contado en todas partes y es bien conocido. Sobre él, como líder de la Oposición rusa, los stalinistas están concentrando su odio.
Gravemente enfermo (aquejado de problemas cardíacos y malaria), el camarada Rakovsky, lejos de ser enviado a un clima más clemente (como ordenaron los médicos), ha sido transportado de Astrakan a Barnaoul. El camarada Rakovsky, que tiene 57 años, de los cuales 40 ha dedicado a la lucha por el comunismo, pasó un invierno muy doloroso, su organismo enfermo tuvo que sufrir un frío de 40 a 50 grados. El aislamiento en el que se encuentra es más riguroso que para cualquier otra persona. El juego de Stalin es claro: acabar poco a pocoo con Rakovsky.

Sosnovsky esta en peligro

En esta situación aún más dolorosa se encuentra otro eminente líder de la Oposición, un viejo bolchevique, el camarada L.S. Sosnovsky. Está encarcelado en la prisión de Tomsk, en un régimen de aislamiento más severo que cualquier otro conocido en las prisiones zaristas para los condenados a muerte. No se le permite correspondencia, ni correo autorizado, ni relación con los otros presos; debe hacer caminatas en compañía de un agente especial de GPU. El estado de salud del compañero Sosnovsky es crítico. Una prisión prolongada bajo tales condiciones significa su final. Se encuentra en condiciones similares a las de otro antiguo bolchevique, E.D. Eltsin (en el centro de aislamiento de Supdalsk): este compañero sufre meningitis espinal.
Así es como se preparó el XVI Congreso a espaldas de la Oposición de Izquierda. Al usar el poder de coacción del aparato para acabar con las facciones, los líderes stalinistas han establecido este aparato contra el ala proletaria de izquierda del Partido. ¡Fuego contra la izquierda! cuanto más terrible sea este fuego, más limpio parecerá a los ojos de los proletarios la lamentable bancarrota de la política centrista. Por el hambre, el frío, el bloqueo, los atropellos, los golpes y los fusilamientos, el centrismo pretende empujar al más débil a una capitulación, y al más fuerte a una condena a la ruina. Solo la clase trabajadora puede frustrar este plan termidoriano. Este es su deber, está es su tarea. Al poner fin al ala izquierda, Stalin pondrá fin a la Revolución de Octubre. Eso debe entenderse, eso debe ser prevenido, eso no debe permitirse.
Aprovechamos esta ocasión para informar a los camaradas extranjeros que en respuesta a los saludos de la conferencia internacional en París a los oposicionistas rusos deportados y encarcelados, han llegado al Consejo editorial del Boletín de la Oposición rusa numerosos saludos no solo de los lugares de deportación sino también de las celdas de aislamiento.

N. Markin

Notas:

1. Hasta el año 1933, cuando la Internacional y la mayoría de los Partidos Comunistas, empezando por la URSS, permitieron el ascenso de Hitler, Trotsy y la Oposición siguieron caracterizando a la burocracia como centrista (entre la revolución y la contrarrevolución). Por eso no llamaban a crear una nueva internacional, sino a tomar las riendas de la Tercera por los sectores que aún defendían la revolución socialista internacional.
2. Ver Termidor y bonapartismo.
3. Alexander V. Kolchak (1874-1930): Comandó uno de los frentes contrarrevolucionarios en el este durante la Guerra Civil rusa.

Venezuela: La guerra de los medios



Hoy entramos en guerra, una guerra invisible… bueno no tan invisible, más bien abierta, sin tapujos, descarnada; una guerra que nos han impuesto, en la que la mentira, las distorsiones de la realidad, se pasean con tal descaro y volumen de fuego mediático, que van creando una espesa nube de humo informativo; en esa atmósfera tan enrarecida la verdad va perdiendo importancia, hasta diluirse, y llegamos a creer el cuento que más nos repiten.

Las ONG, el ataque a la credibilidad de Oxfam y las casuales casualidades

La Organización No Gubernamental Oxfam, la misma que en las últimas semanas había lanzado un demoledor informe sobre la desigualdad en el mundo, ha quedado con su otrora alta reputación por el suelo, tras un ataque sincronizado de la prensa hegemónica.
No se trata de defender los desvaríos de la ONG y sus funcionarios, sino de preocuparse de que sólo se persiga a aquellos que no siguen los guiones de los poderosos. Las grandes ONG tienen los mismos pecados que Naciones Unidas y las grandes corporaciones que envían a parte de su personal a países pobres.
El informe de Oxfam señalaba que la crisis de desigualdad se está agravando: El 82% de la riqueza mundial generada durante el año pasado fue a parar a manos del 1% más rico de la población mundial, mientras el 50% más pobre -3 .700 millones de personas- no se benefició en lo más mínimo de dicho ¿crecimiento?
Nuestro modelo económico fallido está incrementando la brecha entre ricos y pobres. Este modelo posibilita que los más ricos sigan acumulando inmensas fortunas mientras cientos de millones de personas ven socavados sus derechos fundamentales y tienen que luchar cada día para sobrevivir con salarios de pobreza, especialmente las mujeres, añadía. Obviamente no gustó a los poderosos.
Cuando los conservadores vuelven al poder hay dos presupuestos que eliminan o tratan de minimizar: los derechos sociales de los ciudadanos y la ayuda al desarrollo, siempre con el apoyo de la prensa local y trasnacional. Y mientras suceden estas denuncias, se observa el debilitamiento internacional del multilateralismo, única forma capaz de frenar el riesgo de la utilización de la cooperación como un negocio.
Lo cierto es que las ONG en América Latina no sólo infiltran ideológicamente a los sectores populares –penetración desde abajo y adentro– con los cuales trabajan directamente en proyectos de autoayuda y desarrollo microempresarial, en escuelas, barrios, cooperativas, comunidades marginales, áreas rurales, fábricas, sino que también infiltran ideológicamente a los cuadros de organizaciones y a éstas, potencialmente calificadas para vigorizar al movimiento popular, darle formación político-ideológica y ser promotoras y acompañantes del cambio político-social.
La actividad local, emblema de acción de las ONG, es una trampa ideológica, pues desarticula al movimiento popular mediante paradigmas falsos como el del “no poder” y también mediante la competitividad por recursos financieros. Y trabaja paralelamente con el proyecto hegemónico, pues les permite a los regímenes neoliberales, las transnacionales y las entidades financieras internacionales dominar la política socioeconómica macro y canalizar la mayoría de los recursos del Estado como subsidios al capital exportador y al pago de la deuda externa.
Oxfam internacional, una federación de organizaciones civiles humanitarias, es acusada por las violaciones que cometieron algunos de sus integrantes en Sudán del Sur y Liberia, así como porque integrantes de su misión a Haití tras el terremoto que asoló a esa nación en 2010 contrataron prostitutas con dinero de la propia organización humanitaria.
Mientras, la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) admitió que en el curso del año pasado ha registrado 24 casos de acoso o abuso sexual y 146 denuncias por acoso en general. Por ello, 19 personas fueron despedidas y otras cinco sancionadas con diversas medidas disciplinarias. El recuento no incluye los casos directamente gestionados por los equipos en el terreno y no informados a la sede.
Diversas fundaciones y ONG han sido señaladas por el escrutinio público, en incluso sometidas a procesos judiciales, porque funcionaron, en los hechos, como pantalla para la comisión de delitos, algunos de ellos graves. Otras han sido denunciadas como instituciones-fachada con propósitos políticos y propagandísticos de diversos gobiernos, y algunas más, como instrumentos para la realización de fraudes y desvío de recursos señala el diario mexicano La Jornada.
Ajenas a todo control y a toda regulación, algunas de estas organizaciones se arrogan la potestad de juzgar y condenar a gobiernos, empresas, medios informativos y formaciones partidistas, valiéndose para ello del manto de pureza en el que previamente se han arropado, añade.

Oxfam, Malcorra, los Clinton

Oxfam, que recibe millones de euros de instituciones británicas y europeas, y de miles de personas, encargó en 2012 a Helen Evans que pusiera en marcha un mecanismo para recibir y tramitar denuncias sobre casos de explotación sexual y todo tipo de abusos como los ocurridos en 2010 en Haití (relaciones con prostitutas y acusaciones de violación) y varios años antes en Chad.
Cuando Evans supo de varios casos de presuntos abusos a menores en las tiendas de Oxfam en Reino Unido –donde colaboraban como voluntarios niños a partir de 14 años– reclamó más medios y fue entonces cuando se topó con la burocracia y el desinterés, y a los tres años abandonó su cargo
Después de dejar Oxfam, Evans comunicó sus conclusiones a la Charity Commision (organismo público que fiscaliza a las ONG y organizaciones benéficas) y al Ministerio de Cooperación. El escándalo de Oxfam será utilizado por todos aquellos que creen que la ayuda l desarrollo es un derroche.
El encubrimiento existió: cuando el hombre que organizaba fiestas con prostitutas en Haití pactó su salida y pudo encontrar empleo en otra ONG que también le envió a Bangladesh. Siete años antes de los hechos de Haití, ese mismo hombre, Roland van Hauwermeiren, había sido responsable de actos similares en Liberia, con otra ONG.
Pero un hecho similar que involucraba a fuerzas de paz de la ONU y a la DAAT, encargado de cooperar con el despliegue de las “misiones de paz” de la ONU en todo el mundo (la luego canciller argentina Susana Malcorra, acusada de encubrir violaciones de niños en África) no tuvo el mismo tratamiento.
Anders Kompass, veterano luchador sueco de los derechos humanos y hasta entonces Director de las Operaciones de Campo de la ONU, presentó su renuncia tras presentar un documento interno donde denunciaba el abuso documentado por Unicef de 16 niños en la República Centroafricana por parte de las tropas francesas del Cuerpo de Paz y de no tener ni una sola respuesta.
Tanto The Guardian como Foreign Policy apuntaron directamente a la negligencia de Malcorra y del alto comando de la ONU para tratar este caso, sospechas que se incrementaron cuando la organización mundial Aids-Free World filtró un intercambio de mails internos de la ONU entre Malcorra, el encargado de la Oficina de Ética Joan Dubinsky y la Secretaria General Adjunta de Servicios de Supervisión Interna Carman LaPointe, donde planean cómo hacer frente y disminuir el impacto de las acusaciones de Kompass: un intento de encubrimiento de nivel maquiavélico.
Un mes antes, Malcorra había organizado una reunión en Turín, Italia, junto a Dubinsky, Lapointe y el Alto Encargado de los Derechos Humanos de la ONU, el príncipe Zeid Ra’ad Al Hussein, donde se diseñó el plan para encubrir el escándalo.
El juez alemán Thomas Laker, del Tribunal de Disputa de la ONU, decidió meses después que la suspensión a Kompass fue prima facie ilegal y ante tal apriete, el entonces secretario general Ban Ki-Moon nombró un panel independiente, de tres jueces, que llevó adelante la investigación. La resolución fue clara: hubo una “grave falla institucional, al pasar la investigación -de las violaciones- de mesa a mesa sin detenerse a estudiarla” y apuntaron a la responsabilidad de Malcorra. Pero no hubo un escándalo de las dimensiones del de Oxfam.
Tampoco tuvo gran difusión la nunca aclarada muerte del exfuncionario haitiano Klaus Eberwein quien iba a presentarse ante la Comisión de Ética y Anticorrupción del Senado de este país para declarar contra la Fundación Clinton por la apropiación de las donaciones internacionales por miles de millones de dólares para ayuda humanitaria, que nunca llegó a la isla.
Recién en 2016 los medios estadounidenses comenzaron a abordar un problema que los haitianos plantearon durante años: que Hillary Clinton y su esposo Bill tienen un historial terrible en Haití, donde se han m anipulado elecciones, fondos de reconstrucción del terremoto mal dirigidos y socavado la soberanía haitiana.
El Washington Post revisó cómo la secretaria de Estado Clinton "presionó al entonces presidente René Préval con la pérdida de ayuda estadounidense e internacional a menos que los resultados electorales cambiaran para ajustarse a la recomendación de la OEA" (la suya) y así fue como el Michel Martelly llegó al poder.
En junio de 2011, Haïti Liberté, en asociación con la revista The Nation, comenzó a publicar una serie que analizaba unos 2.000 cables secretos de WikiLeaked, que entre otros hechos señalaban que "incluso antes de que el gobierno haitiano lo autorizara, Washington comenzó a desplegar 22.000 soldados en Haití luego del terremoto del 12 de enero de 2010, a pesar de los funcionarios de la embajada estadounidense dijeran que no había un serio problema de seguridad".
El artículo "Washington respalda a famosos contratistas de marca" explicó cómo el Departamento de Estado de Clinton continuó la política de George W. Bush de trabajar "estrechamente con dueños de fábricas contratados por Levi's, Hanes y Fruit of the Loom para bloquear agresivamente un mísero aumento del salario mínimo para los trabajadores de la zona, el más bajo pagado en el hemisferio".
Como colofón, uno de los hermanos de Hillary, Tony Rodham, está a cargo de una mayor mina de oro en la isla y posee un contrato por 26 años, luego de que —junto a sus socios— planteara un proyecto de reconstrucción de viviendas por un valor de 22 millones de dólares luego de que planteara un proyecto de reconstrucción de viviendas con fondos de la Fundación Clinton.

El rol del "onegeismo"

Desde los años 1980 las organizaciones no gubernamentales (ONG) se expandieron por todo el mundo abriendo un importante espacio político, cultural y socioeconómico, prácticamente en cada rincón del planeta. Se calcula que actualmente hay más de 10 millones de ONG en el planeta.
En la India, por ejemplo, hay una ONG cada 600 personas. Para lograr esto, los medios de comunicación globalizados destacaban día a día su rol en la educación, la lucha contra la pobreza y el analfabetismo, la protección del medio ambiente, la promoción de libertades civiles, protección de los derechos humanos etc., pero ocultaban su lado oscuro. Cuando les molesta su accionar, llegan los escándalos.
Hay aproximadamente unas 40.000 ONG subvencionadas por los gobiernos estadounidense y europeos y que fueron creadas con el fin específico de ser instrumentos de los globalizadores de Washington y Bruselas.
La idea de crear organizaciones no gubernamentales que podrían ser utilizadas por los servicios de inteligencia para la creación de las redes sociales en África, Asia y América Latina con el propósito de promover los intereses norteamericanos surgió a fines de la primera mitad del siglo XX, pero recién fue puesta en marcha en 1961, impulsada por el triunfo de la revolución cubana en 1959, cuando por una orden ejecutiva fue creada la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo (Usaid).
El estadounidense William A. Douglas en Developing Democracy (1972) señalaba que la gente en los países en desarrollo eran como unos “niños” que necesitaban “una tutela, reglamentación y el control del gobierno de EE.UU.”. Para Douglas, el proceso de transformación global no podría ser realizado a través de los gobiernos, se necesitaba crear organizaciones de base en cada lugar del planeta bajo el control de unas agencias especializadas estadounidenses.
Estas organizaciones de base tomaron en los años 1980 la forma de las organizaciones no gubernamentales que, bajo el control del Departamento de Estado, tenían que desestabilizar los gobiernos no afines a la política estadounidense a través de un trabajo sutil, encubriendo sus propósitos subversivos con unos programas reales como la lucha contra la pobreza extrema.
A la vez, fue precisamente la Usaid la que envió al famoso especialista norteamericano en tortura Dan Mitrione a Brasil en 1960-1967, a República Dominicana en 1965 y a Uruguay en 1969-1970. La Usaid participó también activamente en todos los golpes de Estado e intentos de golpes que tuvieron lugar en África, Asia y Latinoamérica desde 1961 hasta ahora, en estrecha colaboración con la CIA, el DIA (Servicio de Inteligencia Militar), el FBI, la DEA, la NSA (Agencia Nacional de Seguridad), etc.
Mientras existían la Unión Soviética y el campo socialista, la Usaid, junto con otras ONG como la Fundación Nacional para la Democracia (NED), hicieron todo lo posible para contener la influencia ideológica de la URSS, siendo misioneros ideológicos y operativos del imperio durante la Guerra Fría.
Las revelaciones sobre la participación de la CIA y su organización encubierta Usaid en el asesinato de Patricio Lumumba en Congo, en la muerte de Salvador Allende en Chile y en cientos de atentados contra Fidel Castro obligaron a poner en función a la NED, en 1983.
Su creador, el profesor de Georgetown Allen Weinstein, fue más específico cuando declaró en 1991: “La gran cantidad de tareas que cumplimos hoy día fueron 25 años atrás la responsabilidad de la CIA”. Unos años antes, en 1986, el primer director de la NED, Carl Gershman, reconoció que su organización era una fachada de la CIA.

Colofón

No existen las casualidades. No hay dudas de las violaciones efectuadas por miembros de ONG, de fuerzas de paz de la ONU, de la Minustah en Haití. Pero la andanada contra Oxfam se parece más a una demostración de fuerza de los poderosos del mundo contra quien denuncie la desigualdad y las inequidades de su modelo de expoliación y sometimiento.

Aram Aharonian

sábado, febrero 17, 2018

Sobre "Althusser: estrategia del impostor"

El leit-motiv del libro de Alejandro Bonvecchi (1) es el relato autobiográfico del polémico filósofo comunista francés Louis Althusser, llamado El porvenir es largo, que fuera escrito en 1985, tras un período de confinamiento psiquiátrico, a causa del asesinato de su esposa Helene Rytmann. Althusser fue considerado no responsable de sus actos, y se dispuso su internación y el cese del procedimiento penal ordinario.
El homicidio perpetrado por Althusser en 1980 dio pie para las más sarcásticas chicanas sobre el marxismo. Argentina no fue la excepción: un teórico de la entonces llamada Renovación Peronista sostuvo que "las puertas del manicomio judicial se cerraban sobre Louis Althusser, víctima de un ataque de demencia criminal, certificando simbólicamente el agotamiento del marxismo como proveedor de diagnósticos y/o recetas para la transformación del mundo" (2).
Para Bonvecchi, El porvenir es largo fue ideado por Althusser como una modalidad de autoanálisis, de cura autorrealizada ... una reanudación de la guerra personal del mismo Althusser por la constitución de su propio ser (3).
La autobiografía, narrada como si se tratara del caso de un tercero, y no del mismísimo Althusser, constituiría una delicada estratagema a cuya elucidación se dedica el libro de Bonvecchi.
El autor se detiene fundamentalmente en el drama personal del filósofo francés, analizando su locura a la luz de textos de Foucault, Derrida y Lacan, ahorrándonos, es cierto, la cantinela acerca del "marxismo trágico". Pero también repasa, con la ayuda de Spinoza, Wittgenstein y Maquiavelo, la tarea teórica y la actuación política de Louis Althusser en el Partido Comunista de Francia (PCF).
Para el autor hay una complicidad entre el drama íntimo del filósofo francés y su labor teórica-política: una tarea de impostura. Althusser mismo reconoce, en su autobiografía, su impostura como filósofo, al comentar, por ejemplo, que al momento de escribir las obras que le darían suceso en todo el mundo, es decir, Para leer El Capital y La revolución teórica de Marx, él "casi no conocía nada de la filosofía y casi nada de Marx" (4).
Esta recensión se ocupará sólo de la labor teórico-política del filósofo comunista que fascinó a gran parte de la intelligentsia, por el coqueteo de Althusser con teóricos de otras disciplinas, como Levi-Strauss, Lacan, Bachelard, etc., puesto que "la inteligencia latinoamericana de izquierda, en su absoluta mayoría, cultiva con particular entusiasmo todo tipo de eclecticismo que aparezca como innovador, superando lo que sería el carácter arcaico del marxismo clásico" (5).

El sistema althusseriano

Bonvecchi señala que para Althusser, la filosofía tiene como operatoria "definir a la ciencia contra la ideología, distinguiendo aquellos modos del pensamiento que teorizan su propia actividad y ... el mecanismo específico de esa teorización" (6).
Esta concepción de la filosofía, siguiendo a Bonvecchi, sería posible gracias a dos condiciones epistemológicas: la distinción de realidad, es decir, la primacía de lo real sobre su conocimiento, y la idea de cientificidad, la "idea verdadera detentada" de Spinoza (7), es decir, proposiciones filosóficas, dogmáticas, no susceptibles de demostración. Ya es evidente que hay algo sospechoso en la concepción althusseriana ...
En Althusser, una formación social involucra un número de prácticas diferentes, aunque unidas en una totalidad compleja. Existiría, así, una práctica de la teoría, la famosa práctica teórica, cuyo resultado es la producción de conocimientos ... Sabido es que el marxismo exige la unidad de teoría y práctica, pero para el althusserismo el problema de "la unidad de la teoría y de la práctica... no tiene ningún sentido", porque "la teoría misma es ... proceso de producción" (8).
Althusser proponía al marxismo un "elitismo" de izquierda, un revisionismo cientificista absolutamente disociado de la práctica revolucionaria. Será difícil no coincidir en que "la práctica teórica es una muletilla con la cual numerosos intelectuales pueden encontrar una autojustificación de su vida, pero no pasa de un mero juego de palabras" (9).
Marx habría planteado en la Introducción de 1857, según Althusser, la existencia de dos objetos distintos: un objeto de conocimiento (por ejemplo, la idea del círculo), absolutamente diferente del objeto real (en el ejemplo: el círculo mismo) (10). Aquí Althusser "inventaba", puesto que lo que allí Marx sostenía era la existencia de un solo "concreto", un solo "objeto real", que el pensamiento se "apropia", "reproduce", pero no crea (11). Tampoco en El Capital se encontrará algo semejante, sino sólo la necesidad de distinguir el método de exposición, del método de investigación (12).
Pero esta impostura le servirá a Althusser para fundamentar el proceso de la práctica teórica, que implicaría distinguir tres conjuntos de conceptos, llamados Generalidades I, II y III.
La Generalidad I sería el punto de partida, el conjunto de conceptos (no de objetos reales) ideológicos, sobre los cuales actúan las Generalidades II (el conjunto de conceptos cuya unidad constituye una teoría).
La Generalidad III es lo "concreto en el pensamiento", un conocimiento científico. En síntesis, la práctica teórica produce G. III por el trabajo de las G. II sobre las G.I.
Para Althusser, esto es así con dos condiciones: entre G.I y G.III no existe jamás identidad de esencia, sino siempre transformación real de una generalidad ideológica a una científica; y el trabajo de pasar de G.I a G.III (de lo "abstracto" a lo "concreto") se desarrolla enteramente en el pensamiento.
¿Las implicancias de esto? Una versión idealista del marxismo, sin recurso a los datos empíricos, sin ninguna garantía ni criterio de verdad.
Define las condiciones a priori de una ciencia (sin importar si es natural o social), y evita el "empirismo" de chequear qué sucede en el mundo. Discípulos británicos de Althusser llegarán a sostener que "las condiciones concretas no convalidan conceptos, son los conceptos los que convalidan los análisis de lo concreto. En consecuencia, la cuestión de la existencia o no-existencia del Modo de Producción Asiático no puede ser resuelta con referencia a formaciones sociales concretas, sino que es estrictamente una cuestión teórica" (13).

Dialéctica hegeliana, dialéctica marxista

En el libro, Bonvecchi analiza la separación que hace Althusser entre las obras de juventud y las obras de la madurez de Marx, señalando una ruptura epistemológica, que implicaba una separación radical entre la dialéctica hegeliana y la dialéctica marxista, comprobable en tres puntos fundamentales: la concepción de la totalidad social, la noción de contradicción y el desarrollo de los procesos sociales (14).
En el primer punto, mientras que en Hegel se trata de una totalidad expresiva, donde cada parte del todo no es más que la expresión de la esencia del todo, en el marxismo hay un todo complejo estructurado ya dado, que en palabras de Althusser significa que "la estructura del todo, la diferencia de las contradicciones y de su estructura dominante, constituye la existencia misma del todo" (15).
En el segundo punto, mientras en Hegel la contradicción es simple (la interpenetración de los opuestos), en el marxismo la contradicción está sobredeterminada, debiéndose distinguir entre contradicción principal y secundaria; el aspecto principal y secundario de la contradicción, y el desarrollo desigual de la contradicción (16).
En el tercer punto, Althusser combate las versiones basadas en Hegel, según las cuales la Historia se desarrolla automáticamente, ya sea como resultado de leyes económicas (la IIª Internacional) o como resultado del tránsito del Sujeto de la Historia hacia su fin (el proletariado, según San Lukacs).
Para Althusser, el marxismo plantea un proceso sin sujeto ni fines, donde "la historia no es la ejecución de algún plan impreso en la naturaleza del hombre. Es el resultado de la lucha entre clases diferentes y opuestas. Estas luchas son determinadas y condicionadas históricamente, pero la historia deja abierto su resultado" (17). Althusser tenía toda la razón al encarar un ataque contra la dialéctica hegeliana (claramente idealista y teleológica), demostrando que su mera "inversión" no alcanzaba para volverla materialista. En principio, porque Hegel, por sostener la primacía del pensamiento sobre el ser, confundía la expresión teórica de las contradicciones con su resolución en la realidad. La famosa identidad de los contrarios es simplemente la conciliación en la teoría de una contradicción no suprimida en la práctica. El marxismo no tiene nada que ver con esto, porque está dentro de las contradicciones (por ejemplo Trabajo vs. Capital), y no por encima de ellas (18).
Pero en la exposición de qué entendía Althusser por dialéctica marxista es que empezaban los problemas. Así, lo que denomina sobredeterminación alude tanto a la pluralidad, a la complejidad, como a la unidad de las contradicciones en un todo complejo con estructura articulada con dominante (es decir, expresa simultáneamente las relaciones en y entre estructuras), lo que lo lleva a ver una contradicción donde en realidad hay dos (19).
Analizando la metáfora marxista de base-superestructura, Althusser pensará el grado de autonomía de las superestructuras en el proceso social, y la determinación en última instancia de lo económico, con la intención, según Bonvecchi, de "que los marxistas se piensen a sí mismos como estructuralistas, y que los estructuralistas piensen a Marx como uno de los suyos" (20). Así, Althusser sostendrá que "jamás la dialéctica económica juega al estado puro. Jamás se ve en la Historia que las instancias que constituyen las superestructuras ... se separen respetuosamente cuando han realizado su obra, o que se disipen como su puro fenómeno, para dejar pasar, por la ruta real de la dialéctica, a su majestad la Economía, porque los Tiempos han llegado" (21).
Mucho estilo e ironía ... pero contra molinos de viento, porque en vano se podrá encontrar en los análisis de Lenin o Trotsky una simpleza tal. Obviamente, en los epígonos se encontrará esto y aún más, pero conviene no olvidar que "Stalin revisa(ba) a Marx y a Lenin no con la pluma de los teóricos, sino con las botas de la GPU" (22).
En el análisis de la ley de desigualdad del desarrollo, Althusser dará el argumento teórico más sofisticado en favor del "socialismo en un solo país", al sostener que es siempre la desigualdad interna la que explica la desigualdad externa, so pena de caer en el mecanicismo o en la pobre "interacción" entre lo interno y lo externo. Desigualdad interna, sí. Pero ... ¿con respecto a qué? Porque aquí Althusser violenta su propio método, al negarse a considerar que Rusia formaba parte (como el "eslabón más débil") de una totalidad, de un todo complejo que era la internacionalización del modo de producción capitalista; por tanto, lo que correspondía era analizar qué combinación de aspectos producía aquélla dentro de una estructura (formación social) particular (23).

Anti-humanismo, anti-historicismo

La provocativa tesis de Althusser en el sentido de que el marxismo es un anti-humanismo, estaba destinada a intervenir ("práctica teórica" mediante, claro) en la coyuntura de los años 60, en el conflicto chino-soviético, apoyando veladamente la línea maoísta, al criticar el "humanismo socialista" con el que la burocracia de Moscú adornaba la coexistencia pacífica con el imperialismo y la represión interna.
Para Althusser, el anti-humanismo teórico de Marx sería filosófico, no práctico, e implicaría la eliminación del concepto "hombre" de la teoría marxista como concepto central.
"Los grandes humanistas burgueses, que proclamaron que es el hombre el que hace la historia, estaban luchando desde el punto de vista burgués entonces revolucionario contra la tesis religiosa de la ideología feudal, que sostenía que Dios es el que hace la historia ¡Pero ya no estamos en esos tiempos!" (24).
Por eso, el "humanismo" se habría convertido en un arma filosófica para aquellos que preferían hablar de EL HOMBRE y no de la lucha de clases... Pero el problema en Althusser es, precisamente, la ausencia de la lucha de clases en sus escritos fundamentales, y su introducción (forzada) en sucesivas autocríticas, que transformaban sus posiciones de "provocativas" en "inconsistentes".
Es que la visión althusseriana de los hombres como soportes de relaciones (la infuencia del estructuralismo), como sujetos/sujetados de manera inescapable por la ideología dominante, dejaba poco margen para la lucha de clases ...
El historicismo, según Althusser, sostiene que todo lo que existe es "histórico" (incluyendo individuos, instituciones, conocimientos, etc.), entendiendo por histórico todo lo que tenga una existencia absolutamente relativa, totalmente reductible al tiempo, sin ningún residuo que sobreviva a las circunstancias temporales. Para Althusser, "los conceptos teóricos que permiten el conocimiento de la historia no están sometidos al relativismo histórico" (25).
Es paradójico que "Althusser, que comienza afirmando la universalidad del conocimiento en sus contenidos, termina negando la historicidad de las condiciones y de los procesos de su producción" (26).
El historicismo, según Althusser, lejos de ser una característica del marxismo, sería un arma de la filosofía de la historia burguesa, empecinada en argumentar que Marx pudo, a lo sumo, haber expresado una "verdad" existente en el capitalismo del siglo XIX, pero como desde ese entonces el capitalismo cambió tanto ... el marxismo sería arcaico.
Pero más allá de las chicanas de los apologistas de la explotación, y como sostenía Lenin, "la dialéctica materialista de Marx y Engels ... reconoce la relatividad de todos nuestros conocimientos, no en el sentido de la negación de la verdad objetiva, sino en el sentido de la condicionalidad histórica de los límites de la aproximación de nuestros conocimientos a esta verdad" (27).

Althusser y el stalinismo

Bonvecchi hablará de la "tensión maquiavélica" entre la empresa de Althusser y la política del PCF, citando su crítica al abandono del concepto de dictadura del proletariado por parte del stalinismo francés (28).
Pero en realidad, las posiciones teórico-políticas de Althusser representaron, más allá de sus ambiguas intenciones, un compromiso con el stalinismo. Quienes percibieron esto con mayor celeridad fueron muchos de sus discípulos, que a fines de los 70, asustados por el Gulag y el Khmer Rouge, terminarán por denunciar al marxismo de "totalitario", y formando una corriente intelectual llamada la nouvelle philosophie (29).
En los años 60, Althusser permaneció callado ante la invasión soviética a Checoslovaquia (que abortó la Primavera de Praga) y, peor aún, se atrevió a defender públicamente la vergonzosa actuación del PCF durante el Mayo Francés del 68.
Althusser publicará, en 1973, un librito llamado Respuesta a John Lewis, escrito, según Bonvecchi, con el estilo de "una toma de posición de ésas que tanto gustaban a Lenin respecto de ciertos episodios de la lucha de clases en Europa" (30). Allí, Althusser afirma que en el XXº Congreso del PCUS, "la crítica de los errores de Stalin ... fue conducida de una manera ajena al marxismo, criticando y denunciando el culto a la personalidad y resumiendo los errores como una violación a la legalidad socialista", resaltando que el culto a la personalidad representa un concepto que resulta "inhallable en la teoría marxista" (31).
Acto seguido, Althusser reduce el stalinismo a una simple "desviación estaliniana", que lejos de ser producto de la lucha de clases en el contexto mundial de la década del 20, en realidad representaría "una forma de revancha póstuma de la IIª Internacional", encarnada en la ideología burguesa del economicismo/humanismo (32).
Aquí es cuando se aprecia con mayor claridad el compromiso de Althusser con el stalinismo, dado que a la hora de poner a funcionar su pomposo sistema conceptual, lo único que ofreció fue un recurso vergonzoso a la metafísica ... para ahorrarse un análisis político serio. Lejos de sonrojarse, Althusser sostiene, en el mismo libro, que los términos de las declaraciones oficiales de Khruschev alentaban dos tipos de crítica: una de izquierda (que sería el maoísmo), y una de derecha, que se aferraría a "oponer el Hombre a la violación de sus Derechos (o los simples consejos obreros a la burocracia)", en una torpe equiparación de "la ideología anticomunista burguesa con la teoría trotskista antiestaliniana" (33).
Tendríamos, entonces, que la historia oficial de la burocracia stalinista explicaría "el fortalecimiento de organizaciones que subsisten desde hace 40 años sin haber logrado ninguna victoria histórica: las organizaciones trotskistas" (34).
Al César lo que es del César ... comparadas con las gloriosas victorias del stalinismo en, por ejemplo, China (1927), en Alemania (1933), en España (1936) ... es indudable que la mayoría de las derrotas palidecerían.
Finalmente, Althusser escribirá que "Stalin no puede ... ser reducido a la desviación", porque "tuvo otros méritos ante la historia. Comprendió que era necesario renunciar al milagro inminente de la revolución mundial y emprender la construcción del socialismo en un solo país" (35).
En síntesis: toma de posición, sí. De las que le gustarían a Lenin, es evidente que no.
Althusser sólo criticará al PCF tras la ruptura del frente popular francés (la Unión de la Izquierda) y la consiguiente derrota en las elecciones de marzo del 78. En una serie de artículos publicados en la gran prensa burguesa (el diario Le Monde), se lamentará de cuán stalinista es un partido stalinista, criticando su organización y algunos aspectos de su política (36).

"Solo no eres nadie. Es preciso que otro te nombre ..."

Esta frase, pronunciada por un personaje de Brecht, sirve para sintetizar la teoría althusseriana de la ideología. La afirmación de que "la ideología ... interpela a los individuos en tanto que sujetos" (37), es decir, que todos los hombres son sujetos/sujetados por la ideología (nótese que "ideología", para Althusser, es siempre la ideología de la clase dominante), implicaba para el materialismo histórico darle a aquélla un poder explicativo inusual. La ideología, según Althusser, representa la relación necesariamente imaginaria de los hombres con sus condiciones reales de existencia, asegurando la cohesión social en general, tanto en la sociedad clasista como (¡he aquí una novedad!) en la sociedad que haya abolido las clases. Así, la ideología sobrevivirá a las clases sociales, y la opacidad de las relaciones sociales se verificaría también en el comunismo (la venganza del fetichismo de la mercancía, cabría suponer).
Para Althusser, la ideología tendría existencia material, ya que la tarea de interpelación/constitución de los individuos en sujetos es llevada a cabo por los aparatos ideológicos del estado (AIE), que englobarían prácticamente todo (los sindicatos, la escuela, la familia, la iglesia, los medios de comunicación, etc.).
La interpelación logra hacer que en los sujetos, "sus ideas sean actos materiales insertos en prácticas ... normadas por rituales ... definidos por el aparato ideológico del cual derivan las ideas de ese sujeto", de manera que "no hay práctica sino en y por una ideología", así como tampoco "hay ideología sino por y para sujetos" (38).
Bonvecchi ve correctamente las "reminiscencias funcionalistas" de estas tesis, así como su diferencia: la existencia de un lugar (la ciencia) al margen de las interpelaciones de los AIE (39).
El origen de estas posiciones está en que Althusser sostiene acertadamente que toda sociedad debe reproducir tanto las fuerzas productivas como las relaciones de producción, pero equivocándose al pretender que la reproducción se lleva a cabo en dos procesos distintos, y la ideología se ocupa de reproducir las relaciones de producción.
Contrariamente, en Marx la acumulación de capital y el crecimiento del proletariado son productos concomitantes, aunque opuestos, de un mismo proceso. Pero en Althusser, "la reproducción de la fuerza de trabajo no sólo exige una reproducción de su calificación sino ... la reproducción de su sumisión a la ideología dominante" (40).
Sin embargo, Marx demostró que en el capitalismo, a diferencia de otros modos de producción anteriores, la subordinación del trabajo al capital se encuentra realizada sólo en el mercado de trabajo, producto de la silenciosa coerción al plustrabajo, y nada tiene que ver con circunstancias políticas o ideológicas. En el mismo artículo, Althusser hará un par de supuestas "contribuciones" a la teoría marxista del Estado, sosteniendo la necesidad de distinguir entre aparato de Estado y poder de Estado, y de incluir los AIE dentro de ese aparato de Estado.
El revisionismo es muy claro: la estrategia del proletariado sería ir ocupando posiciones en el aparato estatal (en los AIE), lo que permitiría ir cambiando las relaciones de producción, haciendo posible la "democracia avanzada" que el PC francés pregonaba en aquella época, como etapa previa a la "transición pacífica al socialismo".

El final es largo ...

A fines de los 70, Althusser vivirá con particular angustia tanto la rápida devaluación de la perspectiva eurocomunista como el rumbo tomado en Pekín tras la muerte de Mao. La desmoralización lo llevará, en una conferencia de 1977, a sostener unas tesis que excedían largamente el terreno de la práctica teórica para entrar de lleno en el disparate ... La crisis del marxismo se verificaría, según Althusser, en que le sería imposible (sic) dar una caracterización del régimen stalinista. Además, no existiría verdaderamente una teoría marxista del Estado; y en El Capital la plusvalía estaría demostrada sólo contablemente (41), lo que facilitaría la separación entre luchas económicas y luchas políticas...
Un año después, Althusser rebajará drásticamente las pretensiones explicativas del materialismo histórico, que abarcarían únicamente (¡y con lagunas!) el modo de producción capitalista (42).
En la obra posterior al drama personal que lo envolvió, su retirada del marxismo será radical, puesto que si "el marxismo rechaza la reducción estructuralista de la historia a mera contingencia" (43), el final de Althusser lo verá en un reencuentro con sus ex-discípulos, sosteniendo que "en lugar de pensar la contingencia como modalidad o excepción de la necesidad, hay que pensar la necesidad como el devenir necesario del encuentro de los contingentes" (44). A esto lo denominará materialismo aleatorio, en oposición a la filosofía marxista, que "no existe ni puede existir" (45).
Para comprender, en síntesis, el final de la odisea althusseriana, bastará una sola cita, de poco antes de su muerte: "el pensamiento de Marx es un pensamiento con consistentes vacíos, y no nos ha dado nada (sic) para comprender la historia" (46).

Marcelo Novello
En Defensa del Marxismo #17

Notas:

1. Alejandro Bonvecchi, en Althusser: estrategia del impostor, Editorial Colihue, pág. 22.

2. Citado del suplemento Las palabras y las cosas, del diario Sur, pág. 3, Buenos Aires, 18/11/90.

3. Alejandro Bonvecchi, op. cit.

4. L. Althusser, en El porvenir es largo, Ediciones Destino, pág. 197.

5. Pablo Rieznik, en Populismo y Marxismo, Cuadernos del Sur diciembre 1991, pág. 124.

6. Alejandro Bonvecchi, op.cit., pág. 58.

7. Idem, págs. 59/60.

8. Alain Badiou, en Materialismo histórico y materialismo dialéctico, Siglo XXI Editores, pág. 96.

9. P. Rieznik, op.cit., pág. 135.

10. L. Althusser, en Para leer El Capital, Siglo XXI Editores, pág. 46.

11. Karl Marx, Elementos fundamentales para la crítica de la Economía Política, Siglo XXI Editores, Tomo I, págs. 21/22.

12. K. Marx, El Capital, EDAF Ediciones, España, Tomo I, pág. 14.13. P. Hirst y B. Hindess, citados por Sue Clegg, en The remains of Louis Althusser, revista International Socialism nº 53, Londres.

14. A. Bonvecchi, op. cit., págs. 73/74.

15. La revolución teórica de Marx, Siglo XXI Editores, pág.170.

16. Aquí Althusser sigue a Mao, véase La revolución ... op.cit., pág. 160.



17. Alex Callinicos, en El marxismo de Althusser, Premia Editora, pág. 66.

18. Sobre esto y el punto siguiente, ver el aporte de Jean Pouillon al libro Lectura de Althusser, Editorial Galerna, págs. 231/246.

19. Ver esta confusión el referirse a las fuerzas productivas y las relaciones de producción, en L. Althusser, La revolución... op. cit., pág. 79.

20. A.Bonvecchi, op. cit., pág. 98.

21. Idem, pág. 93.

22. L. Trotsky, Bolchevismo y Stalinismo, El Yunque Editora, pág. 27.

23. Ver el análisis de Trotsky del desarrollo desigual y combinado respecto de la revolución bolchevique, en Historia de la Revolución Rusa, Editorial Galerna, Tomo I, págs. 17/31.

24. Louis Althusser, citado en la revista Zona Erógena nº 5, Bs. As., pág. 28.

25. Idem, pág. 28.

26. Norman Geras, en Althussers Marxism, revista New Left Review, Enero/Febrero 1972, pág. 80.

27. V. I. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo, en Obras Completas, tomo XIV, pág. 128, Akal Editor, España.

28. A. Bonvecchi, op.cit., págs. 112/114.

29. Para una genealogía y crítica de esta corriente, ver el libro de Francois Aubral y Xavier Delcourt, Contra la nueva filosofía, Premia Editora, México.

30. A. Bonvecchi, op.cit., págs. 103/104.

31. L. Althusser, en Respuesta a John Lewis, Siglo XXI Editores, págs. 68/69.

32. Idem, págs. 88/89.

33. Ibídem, pág. 90.

34. Ibídem, pág. 91.

35. Ibídem, pág. 100.

36. Denunciará como una teoría hecha por encargo la del "capitalismo monopolista de Estado" destinada a fundamentar la política de "alianzas anti-monopolistas". Para todo esto, ver la traducción al castellano, de estos artículos en Lo que no puede durar en el partido comunista, Siglo XXI Editores.

37. Louis Althusser, Ideología y aparatos ideológicos del Estado, incluido en La filosofía como arma de la revolución, Siglo XXI Editores, Bs.As., pág. 133.

38. Idem, pág. 129.

39. A. Bonvecchi, op.cit., págs. 17/8.

40. Louis Althusser, Ideología y aparatos ideológicos..., op. cit., págs. 101/102.

41. Ver su conferencia sugestivamente titulada ¡Por fin la crisis del marxismo!, publicada en Poder y oposición en las sociedades postrevolucionarias, Editorial Laia, España.

42. Ver su contribución al libro Discutir el Estado, Folios Ediciones, págs. 11/21.

43. Alex Callinicos, en Modernidad y Postmodernidad, Alianza Editorial, pág. 266.

44. L. Althusser, fragmento de Filosofía y Marxismo, publicado en

la revista La Ciudad Futura, Bs.As. pág. 24, 1989.

45. En Suplemento Las palabras y las cosas, op. cit.

¿Qué relación existe entre la explotación laboral y la salud mental? Tres salvajes casos en México



La psiquiatría, como institución de “salud” culminó en un tratamiento represivo y hasta inhumano de los trastornos tratando a los sujetos como chatarra humana sin ningún tipo de derecho. La medicación y el confinamiento fue el mejor ejemplo del lado represivo e inhumano de la psiquiatría.

Existe una relación entre capitalismo y salud mental. En inmediato se me viene a la cabeza la clase V de Derrames de Gilles Deleuze, quien, influido por Félix Guattari, analiza la relación entre explotación y salud mental.
La cuestión es que el sujeto, el individuo, puede padecer ciertos trastornos por múltiples factores: la familia, la madre, el padre, la niñez, infancia, adolescencia.
Pero, para el psicoanálisis tradicional, y en ese sentido cuestionable, todo se reduce al complejo familiar. Por eso el movimiento antipsiquiátrico se rebeló a la idea de que la causas fueran sólo familiares: se rebelan contra la idea de Edipo como causa única de los tratamientos.
Otra rebelión es la idea del paciente y el internamiento. La psiquiatría, como institución de “salud” culminó en un tratamiento represivo y hasta inhumano de los trastornos tratando a los sujetos como chatarra humana sin ningún tipo de derecho. La medicación y el confinamiento fue el mejor ejemplo del lado represivo e inhumano de la psiquiatría.
En tercer lugar el movimiento antipsiquiatrico, con influencia en Francia e Inglaterra, también se rebeló contra la idea de que los problemas de salud mental convertían a las personas en anormales y con ello apuntaron a una nueva forma de tratar a las personas con dichos problemas: humanizarles y buscar desarrollar por medio de la creatividad una mejor interacción social.
La rebelión antipsiquiátrica fue posible por la influencia del marxismo, de un modo muy sui generis, y del psicoanálisis y de la psiquiatría y su diagnóstico es que la familia no es la monocausa de los problemas de salud y de los trastornos.
En el fondo está la sociedad que forma al individuo, y en especial, la sociedad de clases y la explotación, la falta de sueño, la baja calidad de vida, los medios de comunicación, la iglesia, la familia, los sindicatos, la fábrica, la raza, el género y demás estructuras de la sociedad que influyen con flujos a la sociedad están moldeados por la sociedad de clases. Los flujos influyen en el individuo y es la sociedad responsable de dichos padecimientos.
Para hacerlo más evidente es pertinente escoger tres casos concretos en México. Tres notas atrajeron nuestra atención en los últimos días en México. La primera sobre el caso de tres jóvenes que trabajaron durante años en un centro de atención telefónico (Call Center) y las consecuencias del estrés laboral los llevaron a requerir la asistencia al psiquiatra. Presentaron problemas de esquizofrenia.
La segunda, en Tamaulipas: 1 de cada 10 trabajadores de la maquila de exportación reportó síntomas de depresión. Las instituciones de salud pública, alarmados, están realizando planes públicos para diagnosticar y atajar el problema. Al mismo tiempo en la maquila se presenta un fenómeno de adicción al Tramadol, un opiáceo, para aguantar la jornada.
El tercer caso es un dato que publicó Rodolfo Nava, investigador de la Facultad de Medicina de la UNAM, que sugiere que trabajar 55 horas por semana provoca depresión e infartos. Asegura que el máximo de trabajo debe ser 40 horas a la semana.
La baja salarial, la permanente búsqueda de aumentar la productividad, el estrés, la falta de sueño, el poco tiempo de comida y sin posibilidad de descanso es un motor de la maquina capitalista que genera estas condiciones: son el centro del flujo de múltiples estructuras que han generado que los trabajadores tengan estos problemas cotidianos.
Los tres casos evidencian un problema: existe una relación entre capitalismo y salud mental.

Sergio Abraham Méndez Moissen
México @SergioMoissens

El siglo del control de las masas

Desde que los sectores populares desbordaron los centros de encierro y de ese modo neutralizaron las sociedades disciplinarias, el gran desorden social que sobrevino impulsó la búsqueda de nuevas formas con el fin de controlar grandes aglomeraciones humanas para, de esa manera, recuperar la capacidad de gobernarlas. Sin ello, cualquier sistema, y en particular éste basado en la explotación y la opresión, naufragarían en un caos profundo.
Desde los años que siguieron al estallido de 1968, esa búsqueda ha sido incesante. De lo que se trata es de sustituir al caducado panóptico: una herramienta capaz de controlar multitudes con la misma eficacia que el control individualizado. Las tecnologías que se han desarrollado en los últimos años, muy en particular la inteligencia artificial, van en esa dirección. No aparecen nuevas tecnologías que facilitan el control; se desarrollan prioritariamente aquellas que son más adecuadas para el control de grandes masas. Los resultados son estremecedores y debemos conocerlos para adquirir las capacidades necesarias para neutralizar estos dispositivos.
Las policías de los principales países, China, Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea, adoptaron las modernas tecnologías para controlar mejor a sus ciudadanos. Días atrás los medios difundieron cómo la policía china controla multitudes en las estaciones de trenes, utilizando gafas dotadas de pequeñas cámaras para la identificación facial, conectadas a la base de datos policial que les permite identificar a las personas en segundos (goo.gl/3QdfBT).
Estamos hablando de grandes concentraciones humanas, lo que implica la utilización de tecnologías muy precisas y, además, la creación de una base de datos que está llegando a los mil 400 millones de personas, o sea la totalidad de la población de la nación más poblada del planeta. China ya instaló 176 millones de cámaras de seguridad, que para 2020 serán 400 millones (goo.gl/YXerFW). En las regiones más conflictivas, las bases de datos policiales incluyen escaneo de iris, ADN y fotos de caras, apretando el cerco a los disidentes.
En los países occidentales ya se puede hacer la foto de un vecino de asiento en el autobús, y en segundos conocer su identidad. Si eso pueden hacer los usuarios de iPhoneX, podemos imaginar los niveles de sofisticación que han alcanzado los servicios de seguridad del Estado.
Un aspecto que merece ser reflexionado lo propone el Centro de Derecho de la Privacidad y Tecnología de Georgetown. Álvaro Bedoya, su director, reflexiona: Las bases de datos de ADN y huellas dactilares se conformaban con personas con antecedentes penales. Se está creando una base biométrica de gente que respeta la ley (goo.gl/7ak3ES).
Los datos anteriores muestran el increíble avance del Estado para controlar a las personas, pero también las grandes empresas que cuentan con sistemas similares para facilitar las relaciones con sus clientes. El resultado es que estamos siendo vigilados a cielo abierto (antes sólo se podía vigilar en espacios cerrados), todo el tiempo y en todo lugar, como nunca antes en la historia de la humanidad. Es parte de la brutal concentración de poder y riqueza en los estados, que son controlados por el 1 por ciento más rico.
Es evidente que este desarrollo –producto de la neutralización y desborde de los centros de encierro y disciplina, algo que no debemos olvidar– afecta los modos y maneras de resistir y de luchar contra el sistema. En la historia, cada tipo de opresión ha sido respondida con nuevas estrategias. Me parece necesario trazar algunas reflexiones de cara al futuro.
La primera es que estamos apenas en el comienzo de formas cada vez más minuciosas de control de las poblaciones. Se está inaugurando una nueva era de control de masas, estructural, no coyuntural, que durará tanto tiempo como nos lleve a los sectores populares desbordarla o neutralizarla. La tarea primordial en este momento es identificarlas.
La segunda es que debemos aprender del pasado, en concreto de las luchas contra los centros de encierro, en particular las fábricas y las escuelas, que fueron los espacios de disciplinamiento más poblados y, por lo tanto, los más conflictivos. En rigor, no fue una lucha para apropiarse del centro de mando, el panóptico, sino para destruirlo o esquivarlo, de las maneras más insólitas pero siempre en base a la cultura popular: trabajo a desgano, usar la salida a los baños como tiempo de fuga, robarle segundos y minutos al cronómetro de la productividad, y así.
No fue una resistencia organizada desde los sindicatos o partidos, y esto es fundamental. Fueron los propios obreros y obreras, los internos de los centros de estudio y los estudiantes, los que ganaron milímetros en cada contienda, algo que los dirigentes raras veces comprendieron pero nunca orientaron. Estas culturas para sobrevivir a las opresiones, como las que relata James Scott en Los dominados y el arte de la resistencia, son poco estimadas y mal comprendidas por los que apuestan todo al marco institucional, tan vacío como inconducente.
La tercera cuestión es: los más variados modos de resistir la inteligencia artificial aplicada al control masivo de las poblaciones tendrán una característica común: el control sobre los cuerpos, nos está diciendo que esos cuerpos son y serán los campos de batalla. No desestimo los análisis, ni las ideologías. Pero los cuerpos son el núcleo de la emancipación; por lo tanto, alegrías y dolores, celebraciones y angustias, modelan las rebeldías, como nos vienen enseñando los pueblos indios y las feministas de abajo.
Puede parecer poco concreto. Lo es, sin duda. No se trata de estudiar para definir una estrategia, sino de poner en marcha acciones pequeñas y medianas, para neutralizar el control. Finalmente, la creatividad humana, que es la clave de nuestra sobrevivencia como especie, es una aventura sin certezas, con final impredecible. Sólo nos queda confiar en nuestras fuerzas colectivas y en la terca tenacidad de la vida.

Raúl Zibechi
La Jornada

La despiadada crueldad del presupuesto de Trump

El lunes, el presidente Donald Trump presentó su propuesta de presupuesto para el 2019. Siguiendo el camino de su único logro legislativo hasta la fecha —el gran recorte impositivo que favorece a las corporaciones y personas más adineradas—, el presupuesto de Trump pretende recortar o eliminar por completo los programas contra la pobreza que conforman el núcleo de la red de seguridad social de Estados Unidos. Estos programas abarcan desde la nutrición infantil, hasta el cuidado de las personas mayores y la capacitación laboral. Este presupuesto viola descaradamente una de sus promesas de campaña fundamentales: dejar intactos los programas Medicare, Medicaid y la seguridad social. El presupuesto de Trump es un documento de gran inmoralidad, una lista de recortes en el gasto federal que cumple ampliamente con los deseos de la extrema derecha y que podría destruir un siglo de logros legislativos progresistas. El Congreso estará en receso durante la semana próxima y los representantes electos que apoyan los crueles proyectos de Trump deberían esperar una ola de oposición: en todo el país se está organizando la resistencia.
“Este es el presupuesto de los hermanos Koch. Es el presupuesto de la clase multimillonaria. Y el pueblo estadounidense lo comprende”. Esas son declaraciones del senador independiente de Vermont, Bernie Sanders, quien critica a Charles y David Koch, los hermanos empresarios multimillonarios que han invertido cientos de millones de dólares en las elecciones de Estados Unidos para propagar su agenda de extrema derecha.
Sanders continuó: “Este es un presupuesto que hará más difícil que nuestros hijos obtengan una educación decente, que las familias trabajadoras obtengan la atención médica que realmente necesitan, que podamos proteger el aire que respiramos y el agua que bebemos, y que los ancianos vivan sus años de jubilación con dignidad y respeto. Este no es un presupuesto que ataque a la clase dirigente política, como Donald Trump prometió cuando era candidato. Este es un presupuesto de la clase dirigente política. Es el principio de Robin Hood a la inversa: es un presupuesto que le quita a los pobres para darles a los adinerados”.
En una metáfora deportiva, la congresista de Seattle Pramila Jayapal lo llama “el presupuesto ‘tres strikes y afuera’”, haciendo referencia al béisbol, el popular deporte estadounidense. Estas son las declaraciones de Pramila Jayapal, importante miembro del Comité de Presupuesto de la Cámara de Representantes y vicepresidenta del Bloque Progresista del Congreso: “El strike uno fue transferir 1,3 billones de dólares de los trabajadores y los pobres a los más ricos mediante de la estafa impositiva del Partido Republicano. Cabe destacar que, con este presupuesto, finalmente están diciendo que esos recortes impositivos promovidos por el Partido Republicano no se pagan por sí mismos, porque están proyectando estos enormes déficits que son consecuencia de los recortes impositivos. El strike dos es que básicamente van a inflar el déficit; siete billones en 10 años, un billón solo el año próximo. Y el strike tres es recortar todos los programas que permiten a las personas vivir con algo de dignidad, una pizca de esperanza, una mínima oportunidad”.
El presupuesto federal es un documento gigante, que representa un gasto de 4,4 billones de dólares en solo un año. Los republicanos han mantenido durante mucho tiempo el recorte presupuestario y la eliminación del déficit fiscal como su razón de ser. Ahora, con la Casa Blanca y las dos cámaras del Congreso bajo control republicano, aparentemente han abandonado sus principios. Una ley de gastos aprobada con apoyo bipartidario el pasado 9 de febrero, para evitar la paralización de los servicios de gobierno, aumentó el gasto militar, lo cual era prioridad de Trump; así como el gasto en programas nacionales, algo que buscaban los demócratas. También aumentó los límites federales de endeudamiento y de gasto.
Sin embargo, este acuerdo no obliga al gobierno a gastar los fondos según lo acordado. El diablo se esconde en los detalles, como dice el refrán anglosajón, y es en las leyes de asignación presupuestaria y otros proyectos de ley de gran envergadura, como la inminente ley agrícola, donde se ultiman esos detalles.
Nuevamente, la congresista Pramila Jayapal se expresa sobre el tema en una entrevista para Democracy Now!: “Tomemos de ejemplo el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, o SNAP . Están proponiendo un recorte de 213.000 millones de dólares en este programa, [por lo que] la gente tendrá que trabajar para obtener estos beneficios. Y recordemos que las tres cuartas partes de los beneficiarios del SNAP son personas mayores, personas con discapacidades y familias con niños, y que el beneficio promedio por persona y por comida que obtiene la gente a través del SNAP es de un dólar con 40 centavos”.
Se proponen otros cambios similares que reducirían la financiación de Medicaid, el Seguro por Incapacidad del Seguro Social ( SSDI , por su sigla en inglés) y la asistencia para la vivienda, así como incluir requisitos de trabajo onerosos a los beneficiarios, pese a la evidencia de que estos receptores con frecuencia no tienen posibilidad de trabajar.
Varios analistas del entorno político de Washington D.C. admiten que el presupuesto de Trump tiene muy pocas posibilidades de ser aprobado. Pero, por supuesto, estas son las mismas personas que aseguraron que Trump no tenía ninguna posibilidad de resultar electo. Este presupuesto transmite la visión que tienen del país el presidente y el Partido Republicano. Este presupuesto señala un futuro oscuro, despiadado y cruel, que exacerba la pobreza, la desigualdad y el sufrimiento. Es un presupuesto que el pueblo estadounidense no puede pagar.

Amy Goodman y Denis Moynihan
Democracy Now!

© 2018 Amy Goodman

Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

La censura de los desnudos de Egon Schiele en Inglaterra y Alemania



Su relación con el psicoanálisis y una expresión en la cultura de la crisis capitalista mundial.

La exposición de los desnudos del polémico pintor Egon Schiele (1890-1918) en vallas publicitarias y medianeras de edificios de ciudades europeas, como parte del homenaje organizado por la Oficina de turismo de Viena a cien años del ‘Fin-de-Siécle’ vienés (“Sezession”, para los austríacos), devino en una ola de escándalos en los sectores más conservadores de Europa, llegando al extremo de que su obra fuese tachada en Alemania y el Reino Unido de “pornográfica”.
Ante la negativa a exponer tales carteles en esos dos países, el organismo turístico de Viena aceptó la censura, presentando una solución “ingeniosa”: nuevos carteles con los cuadros, que incluyen bandas que esconden los genitales y sobre los cuales se lee “Lo sentimos, 100 años pero demasiado atrevido para hoy” y más abajo “Al arte su libertad” (tomado del lema inscripto en el famoso Pabellón de la Secesión: “A cada tiempo su arte, a cada arte su libertad”). Así es como son expuestos en las ciudades alemanas e inglesas.
100 años después, Schiele vuelve a sufrir la censura y las acusaciones de pornografía que ya recibiera en su corta vida.

Schiele y su tiempo

El escritor y periodista Karl Kraus (1874-1936) se refirió a la Viena de la época como esa “etapa experimental para el hundimiento del género humano”. Tanto Schiele como Gustav Klimt, de quien Schiele fue discípulo, dieron la expresión más desesperada de ese hundimiento.
La Viena de fin de siglo fue el epicentro donde confluyó aquella intelectualidad austríaca marcada por un clima político efervescente, que en 1895 vio la llegada al poder de los antisemitas liderados por Karl Lueger. Al tiempo que se constituía como la capital europea del Imperio Austrohúngaro, Viena representaba el mayor refugio para los inmigrantes judíos del Este y de numerosísimas etnias, quienes pasaron rápidamente a conformarse en el blanco de la explotación laboral de la época.
Por ese entonces, un contemporáneo a Schiele, Sigmund Freud, marcaba en el fin de siglo XIX y principios del XX un antes y un después, con la exposición de la teoría psicoanalítica y de la dimensión del inconsciente y su fuerza en la determinación de la conducta humana. Así como Freud supo valerse de la palabra, de metáforas literarias (2), para explicar cómo el deseo reprimido surge en los sueños desde ese terreno –hasta el momento inexplorado–que denomina inconsciente, en el plano de lo pictórico Egon Schiele desnuda una verdad que inquieta, incomoda y provoca a la época. ¿Por qué? ¿Qué muestran los desnudos de Schiele? En consonancia con la teoría de Freud, que advierte la presencia de la libido y el deseo sexual desde la infancia y su rol esencial en la producción onírica –en la que afloran los deseos reprimidos–, Schiele expone con su particular trazo una profunda obsesión respecto de la sexualidad femenina, en ligazón con una infancia marcada por el dolor de la muerte prematura de su padre y el amor reprimido a su hermana, y cual un espectador en extremo voyeurista.
Los desnudos de Schiele son una tensión constante entre el deseo reprimido y la soledad; un diálogo entre la libido y el vacío existencial que desnuda, y entre la realidad del artista y el contexto del momento. En ellos se manifiesta de forma dramática la destrucción física del ser humano, de la humanidad, que con la Primera Guerra Mundial –e incluso antes de ella– vive su existencia signada en un continuo impredecible entre la vida y la muerte.

La censura y la barbarie, hoy

Suena a frivolidad que un país como Alemania, donde la promoción y la oferta de prostitución es legal y se expone en vidrieras, se altere con los desnudos de Schiele. Y vale reiterar que su arte hoy censurado fue, como el de muchos de sus sucesores, la expresión descarnada de un momento en que los Estados burgueses, con la bandera del nacionalismo, enviaron a millones de trabajadores a la carnicería de dos guerras mundiales, expresiones agudas de la barbarie capitalista.
La crisis del capitalismo a nivel mundial es hoy de una magnitud (aún) mayor que en el siglo XX. Como señalaba recientemente Savas Matsas, dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores de Grecia (EEK), en una charla sobre Crisis y Refugiados, “es un eufemismo hablar de ‘crisis’ para referirse a una tragedia histórica. Esto se aplica tanto a lo que sucede ahora como a lo que en general se llama ‘crisis migratoria’, en relación a la gigantesca migración en masa cuyo pico fue en 2015 y continúa (…) Nos referimos al éxodo de un millón de personas: mujeres, niños, ancianos y hombres más jóvenes, principalmente de Siria, de Afganistán y de otros países del Medio Oriente y de África del Norte que están en guerra y que sufren una gran descomposición social”. Savas Matsas afirmaba en aquella ocasión que “la ‘crisis migratoria’ interactúa con todas las contradicciones inconclusas de una Unión Europea que quedó vulnerable y frágil después de la crisis capitalista mundial del 2008, con una economía estancada, una deuda soberana sin resolver, con una crisis bancaria, con la zona euro en grandes problemas, con los trabajadores y las clases populares que ya sufrieron por años el desempleo crónico en masa y brutales ajustes.” (3)
En ese marco de una nueva “barbarie blanca y cristiana” (4) contra los migrantes, y del ascenso de expresiones de extrema derecha en Europa que se montan sobre esa xenofobia promovida por los Estados, no es de extrañar que vuelva a repetirse la censura conservadora de las obras de Schiele. Son justamente estas avanzadas reaccionarias en el campo del arte las que revelan la vigencia de su arte y sus desnudos, tan provocadores como angustiantes, que de forma perturbadora exponen en los cuerpos la tragedia de la humanidad: el sistema capitalista.

Miriam Liguori

Notas

(1) “Der Zeit ihre Kunst, der Kunst ihre Freiheit”: la frase es del escritor y crítico de arte judeohúngaro Ludwig Hevesi.
(2) Ver Freud y la literatura, de Carlos Gustavo Motta.
(3) “Crisis y refugiados: un momento decisivo en Europa”, Savas Michael Matsas. Charla "Crisis y Victimas": un taller sobre el tema de refugiados, inmigrantes y nuevos discursos en contra de los refugiados, dictado el 26 y 27 de febrero del 2016 en la Universidad Corvinus de Budapest y organizado por la revista de crítica social Eszmélet (Journal for Social Critique Eszmélet), el centro Karl Polányi (Karl Polányi Center) y la Fundación Rosa Luxemburgo (Rosa Luxemburg Foundation).

21F: el FIT llama a movilizar en una columna independiente de los sindicatos clasistas y las luchas



Por un paro activo nacional y un plan de lucha. Declaración política del Frente de Izquierda y de los Trabajadores.

Las movilizaciones y paros que tendrán lugar el 15 y 21 de febrero próximos tienen como telón de fondo a un brutal ajuste contra los trabajadores: 2018 ha debutado con miles de despidos de estatales, como ocurre hoy en el INTI, en el Hospital Posadas, Ferrobaires, en Fanazul, en la mina de carbón de Río Turbio, la UEP de La Plata o el Senasa, sólo por citar los casos más graves. Esta escalada ha sido acompañada por las patronales privadas, como se revela en el cierre del ingenio San Isidro, los despidos masivos en La Esperanza y en Ledesma y el Tabacal, en el diario Hoy de La Plata, entre otros sectores. Mientras tanto, el descalabro del programa económico oficial de despidos, robo salarial y saqueo del país redunda en mayores tarifazos, inflación y carestía de la vida, mayor endeudamiento y pagos de la deuda fraudulenta. El gobierno les asegura a los especuladores que el rendimiento de sus títulos tendrán “cláusula gatillo”, para mantenerlos a salvo de la inflación. Al mismo tiempo, rechaza cualquier indexación del salario, mientras exige paritarias con un techo del 15%, en cuotas y sin cláusula gatillo, muy por debajo de la inflación que augura la disparada del dólar, de los combustibles y todos los servicios públicos.
Pero la enorme respuesta de lucha que han despertado estos atropellos revela otra cuestión crucial: las grandes jornadas del 14 y 18 de diciembre contra el robo jubilatorio han constituido un salto en la disposición de los trabajadores a enfrentar el plan de ajuste del gobierno macrista, los gobernadores y la clase capitalista.
La ofensiva oficial y la respuesta obrera han puesto en crisis a la precaria unidad de las cúpulas sindicales. Una parte mayoritaria de la CGT ha decidido boicotear la marcha convocada por Camioneros, las CTA, bancarios, movimientos sociales y otros sectores para el día 21, mientras refrenda su colaboración y complicidad con el gobierno en la reforma laboral, los despidos y las paritarias con techo. Por su parte, los dirigentes que han resuelto movilizar el próximo 15 y el 21 están muy lejos de ofrecer una respuesta seria y de lucha a la escalada antiobrera.
El moyanismo, que no apoyó las jornadas masivas de fines de diciembre contra la reforma jubilatoria, y estando en negociaciones con el gobierno macrista, ahora, ante el ataque al convenio colectivo camionero llamó a la marcha del 21. A esto se suman las causas judiciales en su contra. Por su parte, las direcciones de ATE -tanto las de ATE Nacional como aquellas ligadas al kirchnerismo- están jugando al desangre de los grandes conflictos estatales, como ocurre hoy en INTI, Ferrobaires, Fanazul o Río Turbio. Ningún sector de la burocracia inscribe sus marchas en una estrategia dirigida a derrotar el ajuste, lo cual exigiría como primer paso un verdadero plan de lucha que debute con un paro activo nacional, como lo exige el sindicalismo combativo y el Frente de Izquierda.
A pesar de estos límites de sus propios convocantes, las movilizaciones de estos días constituirán un canal para miles de trabajadores realmente interesados en luchar. El sindicalismo combativo que lucha contra toda burocracia sindical llama al frente único de la clase obrera y sus organizaciones para enfrentar al gobierno de Macri y Cambiemos. Con esta comprensión el Frente de Izquierda convoca y adhiere a la marcha y paro estatal del 15 y llama a conformar, en la movilización del 21 de febrero, una columna independiente encabezada por las luchas del momento junto a los sindicatos combativos y del clasismo.
Los trabajadores del hospital Posadas que pelean contra los despidos han convocado a un encuentro nacional de coordinación de las luchas en curso para el próximo 17 de febrero del que ya han resuelto en asamblea participar numerosos sectores del movimiento obrero combativo. El Frente de Izquierda saluda esta importante iniciativa frente al divisionismo y las entregas que sostienen las distintas alas de la burocracia sindical.
Desde los tarifazos hasta el pago de la deuda externa, el ajuste macrista ha contado con el sostén de la oposición patronal vinculada esencialmente al PJ, a Massa y al peronismo. El “pacto fiscal”, en nombre del cual se despide y ajusta en provincias y municipios, fue avalado por parlamentarios y gobernadores, desde los de Massa hasta Alicia Kirchner. Hoy, sin embargo, escuchamos desde distintas vertientes del peronismo llamados a la “unidad” por parte de quienes votaron las leyes de ajuste, y que –cuando critican el programa macrista- sostienen planteos también confiscatorios contra los trabajadores, como la exigencia de una devaluación masiva. Los sostenedores de esta “unidad opositora” no han asumido ningún compromiso real de apoyo e impulso a las luchas en curso y aplican el ajuste donde gobiernan.
Para luchar de verdad contra el gobierno ajustador y derrotarlo, es necesaria, más que nunca, un plan económico de los trabajadores como propone el Frente de Izquierda y la independencia política de la clase obrera.
La lucha que tenemos por delante no pueden decidirla un puñado de burócratas: es necesario rodear de solidaridad los conflictos y ampliar la mayor coordinación para que triunfen, que los trabajadores deliberemos en todos los sindicatos y elijamos representantes de base, con un mandato a favor de un programa y un plan de lucha para llevarlo adelante.
Por el paro activo nacional y un plan de lucha; por la reincorporación de los despedidos; abajo la reforma previsional; salario mínimo equivalente a la canasta familiar, por paritarias sin techo y con indexación automática de los salarios; pase a planta permanente de todos los contratados; por la estatización y puesta en marcha bajo control obrero de toda fábrica que cierre o despida; recursos para el salario, el derecho al trabajo, salud y educación públicas y no para la deuda externa, por todo esto, marchemos el 15 y el 21.

Frente de Izquierda y de los Trabajadores

viernes, febrero 16, 2018

Cyril Ramaphosa nuevo presidente de Sudáfrica: ¿quién es y qué desafíos enfrentará?



Ni un día pasó de la renuncia de Jacob Zuma, a la presidencia sudafricana, para que el Parlamento de ese país designara un nuevo mandatario.

Cyril Ramaphosa fue elegido este jueves nuevo presidente de Sudáfrica, en sustitución de Zuma, en una sesión parlamentaria en la que fue el único nominado para acceder al cargo.
La constitución sudafricana estipula que el Parlamento elige al presidente y se daba por descontado que el actual líder del CNA (Congreso Nacional Africano), partido que tiene abrumadora mayoría parlamentaria, sería nombrado mandatario del país apenas renunciara Zuma.
Tras un miércoles que comenzó con el expresidente de Sudáfrica diciendo por televisión que se negaba a renunciar a su cargo, como le exigía su propio partido, Jacob Zuma finalmente dimitió empujado por el golpe de palacio encabezado por la cúpula de su partido.
Ramaphosa, que llegó en diciembre a la presidencia del CNA con una campaña anticorrupción y de crecimiento económico, buscó que la salida anticipada de Zuma le de oxigeno al partido de cara a las elecciones de 2019, y evitar que continúe la sangría de votos que ya se habían visto en elecciones anteriores.
El nuevo mandatario comenzó su mandato con un discurso ante el Parlamento con un tono en el que buscó mostrarse dispuesto a trabajar con los partidos de la oposición, agradeciendo a su partido por la acción de estos últimos días y aseguró estar dispuesto a servir al pueblo de Sudáfrica.

El perfil del nuevo presidente

Cyril Ramaphosa tiene una larga tradición en el partido gobernante y es reconocido como un gran negociador, aunque durante muchos años fue cuestionado por un ala del CNA ya que no perteneció al sector que sufrió la cárcel o el exilió durante el Apartheid.
La carrera de Ramaphosa es una muestra de la transformación que ha atravesado el CNA desde la caída del régimen racista. De su comienzo como organizador del sindicato minero NUM (Unión Nacional de Mineros por sus siglas en inglés) en la resistencia contra el Apartheid, paso a ser uno de los principales negociadores de la transición que llevó a la caída de ese régimen y la presidencia de Nelson Mandela.
Como parte de la cúpula del CNA se benefició de los servicios prestados por este partido, junto a la central sindical del país y el Partido Comunista, a las grandes multinacionales que siguieron operando en Sudáfrica. De dirigente sindical minero paso a ser parte de la nueva élite negra como empresario ligado a las compañías mineras.
En su doble papel de dirigente sindical y empresario, Ramaphosa quedó implicado en la masacre de Marikana, cuando la policía mató a 34 trabajadores en huelga en una mina operada por la empresa Lonmin. En el momento de los asesinatos, Ramaphosa estaba en la junta directiva de la empresa y había pedido una ofensiva contra los huelguistas organizados en un nuevo sindicato opositor al NUM.

Los desafíos que enfrentará Ramaphosa

Consumado el golpe palaciego al interior del CNA, logrando mantener la unidad del partido, el futuro aún ofrece problemas para la organización que gobierna Sudáfrica desde la caída del apartheid.
Uno de los motivos que aceleró la salida de Jacob Zuma de la presidencia es que el CNA viene de años de desgaste, y un sector de trabajadores y estudiantes ha venido haciendo una experiencia con una dirección política que está en manos de millonarios con múltiples lazos con las empresas transnacionales, alejados de los padecimientos del pueblo sudafricano.
El discurso de Ramaphosa centrado en la lucha contra la corrupción y la reactivación económica da cuenta de la creciente percepción de un amplio sector de la población que ve como una casta política se enriquece, mientras millones de personas no pueden acceder a los servicios básicos ni a una salud y educación digna.
El desempleo se mantiene en un nivel histórico alto del 27.7% de la población, golpeando especialmente a los jóvenes donde llega al 68%. El crecimiento económico ha sido limitado en los últimos años, con un promedio de poco más del 1,2%. Si bien las clasificadoras internacionales identifican a Sudáfrica como el "gran mercado emergente" de 2018, y algunos analistas pronostican un crecimiento del 2%, esa cifra está muy por debajo de los niveles necesarios para generar los millones de empleos necesarios.
Por otro lado el perfil anticorrupción del nuevo presidente, que busca recuperar el prestigio del CNA en los sectores medios urbanos, encontrará un límite más pronto que tarde. Un intento por avanzar sobre las tramas de corrupción de los últimos años llevaría directamente a la responsabilidad que ha tenido la cúpula de su partido, beneficiándose o permitiendo los negocios a costa de las arcas estatales, abriendo un posible enfrentamiento interno.
Ramaphosa, un hombre ligado a las grandes multinacionales mineras y cuyo principal apoyo está en la burocracia sindical, deberá enfrentar esta situación que sigue siendo el motor del descontento que se vio en los últimos años en importantes movilizaciones callejeras, enfrentamientos con la policía y también el surgimiento de una oposición política tanto por derecha como por izquierda.
El CNA ya no cuenta con su historia como líderes de la lucha contra el apartheid para garantizar su poder político en la actualidad. Una generación de jóvenes ha visto como las promesas de una democracia multirracial estuvieron lejos de mejorar la vida de millones. Ramaphosa debe moverse rápido para intentar revertir está situación antes de que quede al descubierto su verdadera cara, la que se mostró en su rol en la masacre de Marikana.

Diego Sacchi